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Qué hay detrás del vino en caja o “bag-in-box” wine

El vino en caja tiene el estigma de ser de baja calidad, un vino para aquellos que sólo quieren beber y no tienen mucho para gastar. Sin embargo, esa teoría está quedando atrás. Este producto está volviendo con fuerza gracias, principalmente, a los beneficios económicos y ambientales que supone su envasado.

El bag-in-box wine ha estado en el mercado por largo tiempo. Fue ideado por los australianos, quienes también popularizaron la tapa de rosca. Su envase no es un tetra pack como podría suponerse. En realidad se trata de una bolsa hecha de plástico, a la que se le añade un dispensador. Luego esta bolsa se introduce en una caja cuadrada que tiene un corte para colocar el dispensador hacia afuera. Fue patentada originalmente en 1935 por Renmark, una bodega en el sur de Australia.

A pesar de tener tantos años de haberse ideado, el vino en caja (mejor dicho, la caja de vino) no ha sido bien visto por la mayoría de los bodegueros y aficionados a la bebida. Pero como ocurre con las modas, lo que alguna vez fue vulgar o estrafalario, ahora es tendencia. Los “hipsters” lo están trayendo a la palestra y le están brindando la oportunidad de florecer.

Vino en caja – Imagen referencial de Qubo Malbec Mendoza

Razones para ponerlo de moda

  • Costos bajos y menor uso de energía en la elaboración de cajas si se compara con la producción de botellas.
  • Menores emisiones de dióxido de carbono en el transporte (las botellas pesan mucho más y tienen mayor volumen que el cartón, por lo cual requieren más viajes para ser transportadas).
  • Menor oxidación significa vida más larga. La bolsa que contiene el vino tiene un sello al vacío, lo que permite que el vino pueda ser guardado por semanas, incluso, una vez abierto. La tapa cierra herméticamente.
  • El vino en caja es más económico. El vidrio es mucho más caro que el cartón. Si las bodegas usaran un material más rentable para el envasado, los consumidores lo verían reflejado en el precio del producto.

Lo malo y lo feo del vino en caja

La bolsa que contiene al vino es elaborada en plástico, un material que, se sabe, no es amigable con el ambiente. Además, el plástico puede comenzar a transmitir elementos indeseables al vino con el paso del tiempo, por lo cual debe ser consumido en un corto plazo. Por último, todavía no hay gran variedad de vinos en caja en el mercado. Eso, hasta que las bodegas vayan atreviéndose a envasarlos de esta manera.

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#CocinaYVino

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