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Vino en copas de arcilla, una práctica que vuelve

Es imposible pensar en el vino sin relacionarlo con sus elegantes vasos de vidrio o cristal. Sin embargo, una tendencia ancestral está pisando fuerte: la de disfrutar la bebida en copas de arcilla.

En la antigüedad, siglos atrás, era normal que la arcilla tuviese relación con el vino. Era común ver cómo este se envejecía en recipientes como el kveri (también conocido como qvevri, aún usado en países como Georgia) o en ánforas.

Desde la aparición de las primeras copas de vidrio, aproximadamente entre los siglos XV y XVI, la arcilla y materiales similares quedaron desplazados a la hora de beber el fermentado de uvas. Pero en Australia, un restaurante está buscando explorar lo que ofrecen las tradiciones que estuvieron relacionadas con el vino mucho tiempo atrás.

¿Qué hay detrás de las copas de arcilla?

Kelly y Paolo Picarazzi promueven el uso de copas de arcilla para beber vino
En Australia, la pareja entre Kelly y Paolo Picarazzi promueve el uso de materiales alternativos para beber vino / Foto: JessPorterPhotography

En Carcao (Nueva Gales), de los inmigrantes italianos Kelly y Paolo Picarazzi, el vino se disfruta en copas de arcilla o terracota. Paolo es originario de Roma, región que otrora fuese conocida como Ciociaria y donde fuese bastante común gozar del vino en estos vasos artesanales.

Según Pizarazzi, no es descabellado beberlo así. “La práctica es muy antigua, muchas personas creen que el vino sabe mejor porque la terracota viene de la tierra y creen que esto hace que el vino sepa mejor”, dijo en una entrevista para ABC.

Paolo comenta que muchos comensales se sienten extrañados cuando el vino se les ofrece de esta manera. Sin embargo, cuando explican el porqué, la expresión en sus rostros cambia y disfrutan de la experiencia. “Al final, les encanta”, comentó.

En el mismo país oceánico, según indica Fine Dining Lovers, el uso de copas de arcilla y otros recipientes de materiales similares ha ido en aumento. ¿La razón? Pues, más allá de una razón estética, porque estos ofrecen una gran diferencia cuando al estímulo del tacto se refiere. En un artículo de Punch Drinks, indican que, en estos casos, el placer no solo proviene de lo que se bebe, sino que “proviene del recipiente: la pesadez de la copa en la mano; la suavidad redondeada y relajante de la superficie glaseada en los labios; la sensación de su dedos envueltos alrededor de algo sólido y elemental”.

Incluso Matt Whiley, propietario de un bar en Sidney, indica que da pie para jugar con otros sentidos, como por ejemplo la vista. Al poder dar coloración variada a los recipientes, se puede usar esto a favor para potenciar la experiencia, bien sea con vino u otra bebida.

Pero, ¿es mejor, igual o peor beber vino en copas de arcilla? Al parecer no hay una respuesta mayoritaria. Para ABC, el Master of Wine Rob Geddes comentó que la cristalería tradicional juega un papel fundamental en cómo se percibe el vino. Indica que tanto la forma como sus dimensiones ayudan a potenciar las características de cualquier ejemplar. De igual manera, Geddes expresó que no se cierra a probar la experiencia de los recipientes antiguos que, de a poco, vuelven a ganar terreno.

Vino en copas de arcilla, una tendencia que crece
Las opiniones sobre el uso de las copas de arcilla para beber vino son muy variadas / Foto: FineDinigLovers.com

Por otro lado, el portal Xtra Wine Blog explica que no existe diferencia alguna entre el cristal y la arcilla. “Es poco probable que experimente grandes diferencias de sabor causadas por el material en sí. Sin embargo, es posible que tenga que buscar un poco más para encontrar la terracota o material apropiado”, indican.

Además, especialistas que colaboraron con Fine Dining Lovers creen que esta práctica milenaria puede ser ideal para vivir nuevas sensaciones. Aunque para algunos, lo ideal es hacerlo con vinos “más rústicos”.

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Con información de FineDiningLovers y ABC

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