Seis vinos tintos para ser disfrutados

Vinos tintos. Cabernet sauvignon varietal

Beber siempre es un placer y si son vinos tintos mucho más. Estos caldos se obtienen de uvas que son rojas por dentro, pero pueden tener un color externo similar al morado, en sus distintas gamas. Esta variedad se caracteriza por sus taninos. Claro está, dependiendo del tipo de uva que se utilice para su producción, tendrán sus propiedades particulares.

Por lo general, estos vinos están asociados a que sólo se combinan con carne. Eso es falso. Por supuesto que la armonía con comida es muy compleja, donde los gustos pueden variar. Pero elegir la combinación “perfecta”, puede potenciarlos, ya que cada uno tiene sus propias cualidades. De hecho, hay aplicaciones que le pueden ayudar. Para conocer una de ellas puede hacer clic aquí.

A continuación les ofrecemos seis tipos de vinos tintos para disfrutar, catar y algunas recomendaciones para acompañar

Pinot noir

Vino pinot noir

Es un vino suave y ligero con una gama de sabores que va desde los arándanos y las cerezas, hasta las especias y la tierra. El pinot noir es de sabor intenso y una textura suave, fresca y aterciopelada. Entre algunos de los platos para acompañar están los pescados de sabor fuerte, como el atún y el salmón, pato, carnes, pollo, varios platos especiados, patés, pastas.

Cabernet sauvignon

Cabernet Sauvignon

Con aromas de casis y roble joven o madera de cedro, el cabernet sauvignon es un estupendo vino, robusto y flexible. Es de cuerpo medio a entero, presenta un acabado completo que perdura y un alto nivel de tanino y acidez. Es recomendable con carnes rojas, platos cocinados con hierbas y quesos.

Merlot

Vino tinto merlot reserva con quesos

El merlot habitualmente se vende mezclado con cabernet sauvignon. Es un vino suave, de baja acidez y poco contenido en tanino. Sin embargo, conserva un sabor completo, sustancioso y rotundo. Cuando no está mezclado, es extremadamente redondo y meloso. Es ideal beberlo con carnes rojas, comida italiana y quesos.

Syrah

Es oscuro y de sabor intenso a bayas y especias, o incluso a pimienta o a tierra, con un suave acabado de roble. El syrah tiene un sabor generoso y un nivel de tanino y acidez más bajo que el cabernet sauvignon, lo que hace que ambos se complementen perfectamente. Va muy bien con carnes rojas, quesos curados y alimentos ahumados.

Tempranillo

tempranillo

Es otro de los vinos tintos que no pasa inadvertido, ya que es versátil, dependiendo de los tiempos de maceración y fermentación. Si es un caldo joven es de sabor suave y encontrará frutos del bosque y otros toques afrutados. A medida que envejece, los matices cambian y recuerdan al cuero. Cuando son de crianza tienen buen cuerpo, son finos, intensos y de una complejidad aromática.

La uva tempranillo se complementa muy bien con otras variedades como el cabernet sauvignon, merlot o syrah. Puede acompañarlo con carnes rojas-caza, aves, con charcutería, quesos curados y azules.

Garnacha

garnacha

Es un vino que se suele mezclar con un syrah o un mourvèdre debido a sus sabores bien especiados y de fruta madura. Una vez mezclada, la garnacha mejora y se convierte en un delicioso vino de sabor especiado. Entre sus recomendaciones lo puede acompañar con comida del Oriente Medio, platos con ajo y carnes especiadas.

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