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Ocho “reglas” a tener en cuenta al visitar una bodega

El enoturismo gana cada vez más terreno, pues visitar una bodega, sus instalaciones y sus viñedos es una experiencia maravillosa. Si se quiere conocer el mundo del vino desde adentro, directamente en su lugar de producción, algunas “reglas” son importantes para disfrutar aún más la travesía, en caso de no ser muy conocer del área.

El periodista gastronómico Jonathan Cristaldi menciona que, cuando se habla de vino, realmente “no se trata de reglas o normas”. Sin embargo, considera que existe “un código de conducta tácito que entra en juego cuando se visita una bodega“.

Para quienes no son expertos en el tema del vino o quieran vivir el enoturismo por primera vez, he aquí algunas recomendaciones esenciales.

Visitar una bodega y no fallar en el intento

Recomendaciones al visitar una bodega de vino
Recorrer una bodega y sus viñedos puede ser una experiencia inolvidable / Foto: Unwto.com

La importancia de escupir… ocasionalmente

Una de las cosas que caracteriza este tipo de actividades es que se suele tomar mucho vino. Para evitar los excesos, que pudieran llevar a pasar un mal rato, en las catas es normal la presencia de la escupidera.

Aunque puede resultar algo desagradable para muchos, esto es totalmente común en encuentros relacionados con el vino. En esencia, su función es facilitar que los vinos puedan ser probados sin que nadie alcance un estado de ebriedad.

Cristaldi aclara que no se tienen que escupir todas las copas que se sirvan. Pero sí que es importante hacerlo de vez en cuando, tomando en cuenta que suelen ser jornadas de muchas horas y muchas botellas.

Los perfumes y colonias son enemigos

“El paso en falso más grande en la historia de la cata de vinos es usar perfume o colonia en una bodega”, cita Jonathan. La fase olfativa es sumamente importante a la hora de saborear, de la manera correcta, un ejemplar.

Olores muy fuertes como los de las colonias o perfumes van a interferir con este sentido y distorsionarán el aroma de la bebida. En una cata, sea en una bodega o cualquier lugar, se debe “dejar que el vino impregne de aromas el lugar”.

Girar la copa con confianza

Todo el que haya estado en una degustación de vinos seguro habrá notado como algunos toman la copa y la mueven para formar un remolino en su interior.

¿Para qué se hace esto? “Disfrutar del vino tiene que ver con dos cosas: los aromas y los sabores. Si no puede agitar el vino correctamente, se está perdiendo la experiencia de los aromas elevados que provocan lo que vendrá en el paladar”, dice el periodista.

Aunque se pueda sentir algo de vergüenza, Cristaldi invita a hacerlo. Además de ayudar a potenciar la experiencia sensorial, todo esto representa un ritual que nadie se debe perder.

Después de girarla de forma enérgica pero delicada, hay que introducir un poco la nariz dentro de la copa. Algo que hará sentir toda la fuerza aromática.

Estar interesado o, al menos, fingirlo

“Siempre hay una persona en el grupo de degustación que se une al viaje solo para beber y ponerse al día con un amigo y no está interesada en la experiencia de degustación real ni en aprender nada sobre el vino en cuestión. Si usted es esa persona y está hablando por encima del anfitrión mientras dirige la degustación, escúcheme: en realidad es perjudicial para la mayoría del grupo, ¡así que no sea esa persona!”, escribe Jonathan.

Recomendaciones al visitar una bodega de vino
Hay que tener precaución y no excederse con el vino durante una visita / Foto: TecnoHotel.com

Una investigación previa no está de más

Otro de los consejos está en prepararse un poco antes de visitar una bodega. Es decir, leer un poco sobre su historia, los vinos que elaboran y las uvas con las que trabajan, entre otras cuestiones.

Esto puede ser de ayuda para entender mejor las explicaciones del enólogo y tener más información a la hora de hacer preguntas. “De esa manera, cuando le digan que el vino tinto de su copa está hecho de uvas Cabernet Sauvignon y Merlot, podrá asentir con confianza porque ha leído sobre esas uvas“, comenta el comunicador.

Conectar con el grupo

Las experiencias enoturísticas son muy variadas. Algunas son de grupos grandes y otras más exclusivas, para cantidades reducidas de personas. En ambos casos, Cristaldi aconseja ser buen buen compañero de visita.

En sus palabras, puede ser una manera de gozar más de todo lo vivido. Además de abrir las puertas del aprendizaje, pues nunca se sabe qué conocimientos para compartir tienen las demás personas presentes.

¿Códigos de vestimenta?

Ni muy elegante, ni muy deportivo. Esto piensa Jonathan al respecto. Para él, los tacones altos y ropa muy ostentosa es un desacierto a la hora de recorrer una bodega, tomando en cuenta los riesgos de mancharse. Asimismo, dice que tampoco se debe optar por una vestimenta “de gimnasio”.

Asistir con un look formal está más que bien para este tipo de eventos.

Darse el tiempo suficiente para disfrutar

Siempre se debe tomar en cuenta que visitar una bodega puede requerir varias horas. Hay que planificarse para gozar del momento desde inicio a fin, por lo que no recomienda planificar otras actividades el mismo día.

“Una visita a la región vinícola debería dejarte sintiéndote maravilloso, después de haber cabalgado sobre olas de alegría rojas, blancas y chispeantes: cada degustación memorable, cada momento único y, lo mejor de todo, sin errores vergonzosos“, finaliza el especialista en vinos.

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#CocinaYVino

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