Los vinos más caros del mundo

Los vinos más caros y exclusivos del mundo son una joya para inversores y coleccionistas | Foto vía Freepik.es
Los vinos más caros y exclusivos del mundo son una joya para inversores y coleccionistas | Foto vía Freepik.es

El valor excepcional de un vino está determinado por la historia y las características exclusivas de su producción

Las botellas de vino que se venden a precios exorbitantes son tesoros para un público de alto poder adquisitivo conformado por coleccionistas, inversores vinícolas e incluso restaurantes. El componente emocional también suma en los llamados “vinos más caros del mundo” y mucho más en países como España en donde el sector vitivinícola tiene una posición de liderazgo en la economía y la cultura de sus habitantes.

Si bien la pandemia de la COVID-19 tuvo consecuencias en el mercado del vino y hasta provocó una disminución en los precios, este se ha ido recuperando y tiene el reto de hacer que el consumo sea más universal y diversificado. De acuerdo al último informe del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) y la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), el aumento se ha registrado desde junio 2021, siendo los de denominación de origen (DO) los más queridos por los españoles.

El 2020 fue el año de la resiliencia para el sector vitivinícola a nivel mundial | Foto de Andreína Contreras © Cocina y Vino
El 2020 fue el año de la resiliencia para el sector vitivinícola a nivel mundial | Foto de Andreína Contreras © Cocina y Vino

Los vinos se han convertido en inversiones de alto rendimiento cuyo valor aumenta exponencialmente en la medida que disminuyen las unidades disponibles. Empresas asesoras como IGWines tienen expertos que gestionan las carteras de vinos finos y ayudan a identificar oportunidades; mientras que a través de mercados globales como el Liv-ex (The London International Vintners Exchange) se fijan precios y se garantizan transacciones transparentes que generen confianza entre los 43 países miembros.

Considerando que hasta las familias más poderosas tienen parte de sus riquezas en el negocio del vino, y tomando en cuenta una recopilación que Forbes España hizo recientemente, a continuación compartimos con ustedes la lista general de los ocho vinos más caros y exclusivos del mundo:

AurumRed Gold (España). Elaborado en la localidad de Las Pedroñeras de Cuenca en Castilla–La Mancha, este tempranillo destaca por ser el único vino que no se avinagra después de abierto y que cambia de olor y sabor de acuerdo al sentido en el que se gire la copa al tomarlo. La botella, que fue diseñada por su fundador Hilario García, incluye una medalla de oro de 18K que simboliza el amor, la amistad, la salud y la abundancia. El uso de agua ozonizada y el conteo estricto de las uvas que se utilizan son tan solo algunos de sus secretos. Cada año se producen 300 botellas pero solo salen a la venta 150 de ellas. El precio de este vino tan elegante puede llegar a los 25 000 euros.

Domaine de La Romanée-Conti (Francia). Vino de Borgoña cuya historia comienza en el año 1869 y que se mantiene hasta la actualidad en un terreno de menos de dos hectáreas. Las particularidades de los climats de la región para el cultivo de la vid fueron declaradas patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO en 2015 y la producción de sus ocho etiquetas se hace con una mezcla al 100 % de Pinot Noir. Cada año elaboran hasta seis mil unidades y el precio por botella de este Grand Cru puede superar los 30 000 euros.

Domaine de La Romanée-Conti es uno de los vinos más valorados en el mundo | Foto vía Vilaviniteca.com
Domaine de La Romanée-Conti es uno de los vinos más valorados en el mundo | Foto vía Vilaviniteca.com

Egon Müller Scharzhofberger Riesling Trockenbeerenauslese (Alemania). El viñedo Scharzhofberg está ubicado en Mosel, una de las regiones vinícolas más reconocidas del mundo, lugar que se caracteriza por su clima extremo: poco sol y abundante precipitación. Este vino blanco, seco, dulce y de carácter mineral de la bodega Scharzhof Egon Müller es elaborado con la uva Riesling, una variedad con la que se logran aromas frescos, una acidez media y buena cristalinidad. La finca data del año 1797, se ha mantenido en la familia de generación en generación y allí siguen fermentando el vino en barricas de roble viejo. Cada año producen alrededor de 80 000 botellas y el precio de una Grand Cru pueden rondar los 10 000 euros.

Château d’Yquem (Francia). Con una historia de más de 400 años, este Premier Cru Supérieur de la región de Sauternes en el área vinícola de Burdeos, es sedoso y cubre el paladar por mucho más tiempo. De un viñedo de 113 hectáreas con uvas Sauvignon Blanc y Semillón, se elaboran 10 000 botellas al año y el color de las cápsulas y las etiquetas coinciden con el del vino obtenido, tonos que con los años varían desde al amarillo, pasando por el ámbar hasta llegar al caoba. Una botella de este vino blanco dulce, elaborado con uvas botritizadas y criado en barricas nuevas de roble, se ha vendido hasta por más de 80 000 euros en una subasta.

Château d’Yquem es un vino dulce, el único Premier Grand Cru Classé Supérieur | Foto de Irene Franco © Cocina y Vino
Château d’Yquem es un vino dulce, el único Premier Grand Cru Classé Supérieur | Foto de Irene Franco © Cocina y Vino

Cabernet Sauvignon Screaming Eagle (Estados Unidos). La exclusividad de este Cabernet Sauvignon puro y concentrado es tal que se vende a través de una lista de espera de más de 10 años y sus botellas poseen un sistema de verificación de autenticidad. El viñedo data de 1986, está ubicado en el Valle de Napa en el estado de California y su primera añada es de 1992. La producción de la bodega Screaming Eagle Winery es limitada, alrededor de unas 500 cajas al año, motivo por el que sus puertas están cerradas a las visitas, a diferencia de las otras fincas de la zona. El precio regular de una botella puede superar los 3 000 euros aunque hay algunas que se han vendido por más de 400 000 en subastas.

Penfolds (Australia). La historia de este vino tinto comenzó en 1844 y ha alcanzado la puntuación perfecta en diferentes clasificaciones a lo largo de los años. Elaborado en mayor proporción con uva Syrah (Shiraz), la variedad más plantada en los viñedos del país, la producción anual incluye a unos 220 viñedos. Penfolds Grance es el más célebre de sus vinos, catalogado incluso como patrimonio de la humanidad por la South Australian National Trust. Intenso y de los más consistentes, de la primera cosecha de 1951 existen pocas unidades, botellas que pueden venderse por más de 120 000 euros.

"Lafite convierte la tierra desnuda en el cielo", Barón Eric de Rothschild | Foto de Irene Franco © Cocina y Vino
“Lafite convierte la tierra desnuda en el cielo”, Barón Eric de Rothschild | Foto de Irene Franco © Cocina y Vino

Château Lafite Rosthschild (Francia). Vino tinto mezcla de Burdeos por demás codiciado por su perfume, elegancia, delicadeza y armonía. El viñedo con subsuelo de piedra caliza, uno de los más grandes de la región de Médoc en Nueva Aquitania, es de 1680 y la producción media anual puede alcanzar las 16 000 cajas, siendo la mayoría de ellas de categoría Premier Cru. El precio de sus vinos, los que han sido criados hasta 20 meses en barricas nuevas de robles, oscila en el rango de los 10 000 euros aunque este valor puede aumentar si las botellas pertenecen a grandes añadas que han envejecido más de 50 años.

Chateau Cheval Blanc (Francia). Este vino de mucho cuerpo y aroma es elaborado en su mayoría con uvas Cabernet Franc y Merlot, la tradicional mezcla de un tinto de Burdeos. De acuerdo con los archivos, el viñedo situado en el municipio de Saint-Emilion comenzó a funcionar en el siglo XV. Los vinos de esta bodega se envejecen como mínimo por 10 años y las mejores añadas superan el medio siglo. Desde 1862 su reputación ha sido reconocida por los expertos y posee la clasificación Premier Grand Cru Classé A. Sus botellas pueden superar los 200 000 euros en una subasta.

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