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La Trilla, vinos en lata inspirados en el campo chileno

Al sur de Chile se encuentra el Valle de Itatas, una subregión vitícola con tradición, que es considerada un tesoro, con pequeñas parcelas de viñedos esparcidos entre pinos. Esta zona, aparte de contar con Denominación de Origen, posee algunos caldos atrevidos, en los que sus productores muestran procesos de vinificación artesanales.

Precisamente de ese lugar provienen tres vinos enlatados, que recién acaban de salir al mercado chileno, bajo un nuevo proyecto: La Trilla. Y llama la atención a simple vista por tres aspectos. Primero, porque el formato de vinos en lata en este país, con amplia cultura vitivinícola, es relativamente nuevo, y poco a poco, gana mercado.

En segundo lugar, las cepas con las que están elaborados son muy tradicionales de esa región del Valle de Itatas: País, Cinsault y Moscatel de Alejandría, dándoles un toque distintivo. Y tercero, porque sus empaques son llamativos y reflejan en ellos parte de su idiosincrasia, con personajes del campo.

A sus creadores les “inspira el rescate de los productos de la vid, siempre en busca del origen, las raíces y la tradición del campo chileno. Incorporan así una visión contemporánea, amigable con el medio ambiente, sustentable y de calidad”, hacen saber en su portal.

Y cómo son

El rehuaso es un tinto elaborado con la cepa País / Foto vía: Nicolás Cañas Fernández

La Trilla, como nueva marca, busca crear en el consumidor una experiencia que sea fresca y natural, con esta primera colección de tres caldos en latas de 260 cc.

Uno de ellos es El rehuaso, elaborado 100% con uva País, que se caracteriza por su personalidad, con aromas a frutos rojos. En boca es ligero y fresco, con buena acidez.

Honra a aquellos personajes tradicionales del campo chileno, curtidos por labrar la tierra y trabajar de sol a sol las parras centenarias. Y es que precisamente la idea de rehuaso, es para denominar a ese personaje bien acampado, típico de sus campos, llamado así por sus propios pares.

El gancho es un tinto que honra a esos hombres amigables del campo / Foto vía: Nicolás Cañas Fernández

El otro vino es El gancho, elaborado en un 100% con cepa Cinsault, tradición de la localidad Guarilihue, en Itata. Se identifica por su carácter fresco y expresivo, aroma a fruta roja como cerezas y fresas. En boca es un vino de entrada suave y jugoso, con un final muy elegante.

Está inspirado en aquellos hombres del campo, que disfrutan con pasión lo que hacen, trabajando los viñedos centenarios. El concepto de gancho es muy común para denominar al amigo, al compadre, fiel y leal que acompaña en todo, en momentos alegres y chispeantes.

Este caldo blanco dignifica a las mujeres de casa y patronas de las tierras / Foto vía: Nicolás Cañas Fernández

La patroncita es su otra propuesta. Es un caldo elaborado 100% con Moscatel de Alejandría, característico de Itata, y se identifica por su marcada personalidad, con aroma floral. En boca es un vino suave y fresco, vibrante y jugoso.

Está inspirado en aquellas mujeres del campo chileno, que año a año encabezan las vendimias en el Valle del Itata. La esencia de patroncita es muy común para denominar a la mujer de la casa, dueña y patrona de esas tierras.

Con identidad ante todo

Tres artistas urbanos chilenos estuvieron a cargo de los diseños / Foto vía: Nicolás Cañas Fernández

Lo que siempre tuvieron claros en La Trilla era crear un concepto donde la esencia de las latas rescatara la identidad, sin que eso implicara ser vetusto; muy por el contrario, posee un toque moderno.

“La idea era traer la identidad, la esencia del campo. Reivindicar la cultura del origen y eso plasmarlo en un diseño contemporáneo. Para ello se desarrolló la propuesta en conjunto con tres destacados actores del arte urbano y público en Chile: Rodrigo Estoy, Sol Barrios y Capitán Faya. Cada uno recibió el encargo de desarrollar un personaje y su identidad. Todo bajo la curatoria de Galería Lira”, precisó para Cocina y Vino, Kurt Schmidt, uno de los socios y viñatero del Valle de Itata.

Otra de las socias, Alejandra Muñoz, comenta que este formato en lata es ideal. “El vino se mantiene en óptimas condiciones desde el punto de vista técnico, con una lata especialmente fabricada para tal fin. Es perfecto para el consumo individual, pensando en un paseo al aire libre, un viaje a la playa o una tarde de piscina con las amigas”.

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#CocinaYVino

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