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Irouléguy, un vino vasco muy particular

El Irouléguy nació en el famoso monasterio de Roncesvalles, erigido cerca del lugar donde, en el año 788 de nuestra era, el héroe Roland perdió la vida. Se encuentra en los terrenos que rodean el monasterio, a casi mil metros de altura, con árboles y cerca de una de las rutas más antiguas e importantes que cruzan los Pirineos, cuando los viñedos no florecían.

Así pues, los monjes fundaron dos colonias en Irouléguy y Anhaux, en un terreno más protegido y previo a la ascensión. Allí elaboraban vino para la misa, para su consumo y para el de los peregrinos, para quienes construyeron también un albergue en Saint-Jean-Pied-de-Port.  

Durante siglos disfrutaron de los vinos, hasta que el Tratado de los Pirineos de 1659 les impidió la entrada a sus propiedades. A partir de entonces, los agricultores vascos se encargaron de los viñedos del clero. En el siglo XIX, la superficie de los viñedos era de unas 500 hectáreas. Pero llegaron la filoxera, las guerras y la despoblación del campo y el vino casi cayó en el olvido.

Uva petit corbu
Petit corbu es una variedad de uva que ee encuentran, sobre todo, en el suroeste de Francia / Foto: Vinotecatierra

No obstante, en 1945 los agricultores que todavía poseían viñedos fundaron una sociedad para la protección del Irouléguy, que en 1952 fue reconocido como V.D.Q.S. (vin de qualité supérieure). En 1954, los agricultores formaron una cooperativa vinícola y construyeron unas bodegas en Baigorri. Durante 36 años fueron los únicos productores.

Un viñedo de montaña

El Irouléguy tinto se elabora con una mezcla de cabernet franc, cabernet sauvignon y tannat, que también da lugar a un rosado muy logrado. En 1970 se le concedió la Denominación de Origen. Cuando en 1986 Étienne Brana empezó a hacer realidad su sueño viticultor, empezó una nueva época. Construyó terrazas según el modelo suizo, en una fuerte pendiente de piedra de arenisca roja de Arradoy, sobre Ispoure.

El desnivel es uno de los criterios de la denominación y debe ser como mínimo del 15% aunque puede llegar al 70%. Además, los viñedos deben estar situados a un mínimo de 30 metros por encima del fondo del valle y no pueden superar los 430 metros. No están permitidas las pendientes orientadas al norte. Actualmente se elabora más vino blanco a partir de gros, petit courbu y petit manseng, que dan lugar a vinos afrutados y redondos.

La región vinícola de Irouléguy
De la viña a la bodega, los racimos de uva / Foto: Sudouest Bertrand- Lapégue

El tinto se caracteriza por su equilibrio, una fruta refinada y un aroma moderado. En las fuertes pendientes de Pic d’Arradoy, el vino de los Pirineos recibe una cantidad de sol ideal y consigue una concentración notable.

Por ejemplo, el cabernet franc es de gran importancia en Burdeos, el valle del Loira y todo el suroeste.

En el microclima montañoso de Irouléguy consigue un tanino más refinado que la tannat o la sauvignon.

La variedad autóctona de los Pirineos es denominada petit corbu. Confiere a los vinos blancos Madiran de Irouléguy y Pacherenc du Vic-Bilh un carácter vigoroso y notas a sílex.

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