Newsletter

Síguenos

Chianti, un sorbo de la Toscana

En Italia, el vino es mucho más que un simple acompañante de las comidas. Más que beberlo a solas en la tranquilidad de un salón, el vino italiano es alegría, es compartir; en pocas palabras, una abundante comida hecha con los mejores ingredientes servida junto a generosas copas disfrutadas en una amena reunión. El chianti es todo esto. Este caldo es uno de los más icónicos vinos italianos, famoso en el mundo por sus atributos y su historia.

Este vino es producido en la región de Toscana, entre las provincias de Florencia y el Siena, donde desde el siglo XIII existe tradición vinícola. La cercanía a villas medievales, las suaves colinas y el clima amable, hacen que la zona, además de ser amiga de las vides, ofrezca un gran atractivo turístico.

Históricamente, el chianti se componía en 75% de uvas sangiovese, 15% canaiolo y 15% malvasia bianca. Con el tiempo, las variedades de uva se fueron reduciendo, y en los noventa del siglo pasado era posible encontrarse con una botella 100% sangiovese.

Actualmente, al menos 80% del vino debe ser elaborado con esta cepa tinta italiana. Su botella también cambió; hoy se embotella comercialmente en una botella  tipo Burdeos, en vez del recordado botellón con base tejida que solía usarse.

El chianti y sus características

El chianti que ha pasado por barrica (al menos 38 meses) puede etiquetarse como «Riserva«. Además, algunos productores elaboran el Chianti Superiore, en el cual los estándares son más estrictos e incluyen menor rendimiento por hectárea y más graduación alcohólica. Además, existe el Chianti Classico, el cual se elabora en una sub-zona con su propia denominación de origen protegida, en la cual no se admite la etiqueta de Chianti Superiore.

Existen en la región algunos productores que han decidido salirse de lo que las normas de la denominación les indican. En su búsqueda de crear vinos de calidad por fuera de la norma establecida, han creado los que hoy conocemos como Súper Toscanos. Estos se elaboran en la misma región que el chianti, pero no necesariamente con las mismas uvas, y aunque son grandes vinos, no son chianti.

Aunque los diferentes tipos de chianti elaborados bajo diferentes calidades o en distintas regiones tienen sus matices únicos. El punto en común, la uva sangiovese, hace que estos sean vinos muy afrutados cuando son jóvenes, en especial con notas hacia los frutos rojos y algo de especias dulces. La uva, además, aporta una notable pero agradable acidez y un tanino moderado.

Se trata de un vino muy equilibrado y muy apropiado para acompañar con comida, en especial con comida italiana. Una buena opción para acompañar una pasta con salsa de tomates, o también para algunos quesos italianos. También son buena compañía de una pizza, y de carnes con sazón suave o pollo rostizado.

#CocinaYVino

Buena comida, buen vino
y buena compañía

Síguenos en Instagram