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Cómo armonizar vinos y platos vegetarianos

Cuando se piensa en vinos, muchas personas suelen asociar el maridaje con carnes rojas o blancas. También con quesos o productos embutidos. Sin embargo, el maridaje es la unión íntima o armoniosa que puede haber entre un vino con distintas comidas, incluidos platos vegetarianos.

Aquí, la norma no es tan sencilla. Varía mucho de acuerdo con el modo de preparación de los platillos. La clave es encontrar el equilibrio adecuado. En lugar de proteínas y grasa animal, que reducen el impacto de los taninos en un vino tinto de cuerpo entero, en un plato vegetariano, las salsas y otros ingredientes como las legumbres pueden tener el mismo efecto en el vino.

A continuación, algunas nociones para saber cómo maridar platos vegetarianos con los diferentes vinos.

Platos frescos

Espárragos y vino blanco

Los platos frescos como ensaladas (sin vinagreta) o vegetales jugosos como berenjenas o espárragos pueden encontrar en un rosé seco su armonía ganadora o un vino blanco suave. De hecho, este vino es amigo de los vegetales por ser refrescante y ligero, así que no los opaca como sucede con muchos tintos.

Platos cocidos

Vinos y pizzas

Los platos cocidos y con salsa de tomate pueden ir bien con un tinto joven y afrutado, por ejemplo, merlot o un blend de bajos taninos. La pizza, que es consumida por ovolactovegetarianos, o la pasta napolitana son ejemplos de una armonía con tinto. Por su acidez, un blanco les quitaría puntos.

Las berenjenas y tomates asados a la parrilla podrían quedar muy bien, por ejemplo, con una copa de chianti.

Platos cremosos y suaves

Rissotto vegetariano con vino rosé . / Foto: Carlos Aranguren

Este tipo de platos como un risotto de champiñones o una tarta de ajoporro pueden combinarse con un blanco voluptuoso como el chardonnay. Si la receta es un poco grasosa, un sauvignon blanc o un gewurztraminer podrá, con su acidez, darle equilibrio a la mesa. En ocasiones y dependiendo dle plato también puede acompañarse con un vino rosé.

Platos especiados

Hay que tener mucha atención con las especias. El curry, la paprika y otros condimentos fuertes reclaman un vino capaz de hacerles frente. Por ello, un sabroso roti, un sándwich pita o unos vegetales salteados con sazón asiática, pueden acompañarse de un tinto con crianza, un malbec, un shyrah u otro tinto de cierta intensidad.

Sabores exóticos

Para los sabores thai, con un característico punto agridulce, un vino blanco con algo de dulzor puede ir bien. El riesling o el viognier son buenas ideas. Otra opción es recurrir a los espumosos, que hacen maravillas con platos picantes, exóticos y otros que retan a la mayoría de los vinos.

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#CocinaYVino

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