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Cuatro aperitivos a base de vino con sello francés

La designación que se refiere a los auténticos aperitivos a base de vino, incluye las bebidas que constan fundamentalmente de vino, de mosto de uva reforzado con espíritu de vino o ambos.

Pueden  enriquecerse con sustancias aromáticas vegetales, como por ejemplo, con corteza de quina, y se embotellan tras varios meses de maduración en cuba, lo cual les confiere armonía.

En líneas generales estamos ante bebidas que son de principios amargos, que suelen tener una baja graduación alcohólica y que estimulan el apetito.

A continuación cuatro aperitivos franceses a base de vino, bebidas que se popularizaron en este país desde mediados del siglo XIX.  

Dubonnet, un aperitivo francés
Dubonnet es un aperitivo dulce aromatizado a base de vino / Foto: drinkhacker.com

Byrrh

Este aperitivo, registrado como bebida de marca por los hermanos Violet en Thuir el año 1873, se basa en mosto de uva rojo y no fermentado de Carignan, Grenache y Alicante, en espíritu de vino y en vino concentrado.

Se aromatiza con corteza de quina, extracto de corteza amarga de colombo, mondaduras secas de naranja y granos de cacao. En el período de entreguerras fue la primera marca de aperitivos de Francia.

Dubonnet

El licorista francés Joseph Dubonnet fue el primero que concibió una bebida basada en la mistela y aromatizada con corteza de quina que hacía agradable a los soldados coloniales la toma de quinina.

La mistela es el mosto en el que la adición de alcohol impide la fermentación de forma que conserva toda la glucosa natural. Actualmente, el Duboonet se presenta en distintos países como vino generoso no aromatizado.

Vermut, aperitivo a base de vino y hierbas
El vermut, tradicionalmente se acompaña con hielo, rodajas de limón o naranja y aceitunas / Foto: ABC de Sevilla

St. Raphael

Este aperitivo, creado en 1830 por el médico liones Jupet, también contiene corteza de quina y presenta una variante blanca y otra roja. La Chinchona officinalis, la corteza de un árbol de los Andes peruanos, reduce la fiebre, estimula el apetito y favorece la digestión.

Difundida como medicamento por los jesuitas en Europa durante el siglo XVII, en el siglo XIX se valoró como remedio y constituyente general. Este aperitivo a base de vino tiene notas a vainilla y cacao.

Vermouth

En 1786, Antonio Benedetto Carpano efectuó en Turín un primer intento mezclando vino, ajenjo, hierbas y especias. En el ducado de Saboya, que entonces pertenecía al Piamonte, se utilizaban hierbas alpinas para el vermut más discreto de Chambery. En Lyón, Louis Noilly elaboró su Noilly-Prat, que se produce en Marseillan, cerca de Sète. Sepa cómo beber un vermut de calidad.

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