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Vino rosado, el consentido del verano y sus anécdotas

El vino está de moda. No es un secreto. Cada vez son más los paladares jóvenes que hacen del fruto de la vid una de sus bebidas favoritas. Y para muestra de dicha popularización están las tendencias gastronómicas. Hoy destacaremos algunas anécdotas del vino rosado, una variedad que sigue en auge

Leyendas oscuras

El vino rosado no siempre tuvo esa imagen tierna y delicada que se conoce hoy. Por ejemplo, una leyenda de la mitología griega cuenta que la batalla de los lapiths contra los centauros se suscitó porque los centauros habían bebido mucho vino rosado. Esto despertó su naturaleza salvaje, lo que desencadenó una serie de eventos desagradables y la terrible batalla.

Otra historia narra que los celtas quedaron cautivados por las uvas apodadas «perlas rabiosas», que se producían al sur de la antigua Austria. Con ellas empezaron a hacer vinos rosados con una altísima graduación alcohólica. Los utilizaban como bebida de culto, para embriagarse rápidamente, lo que los volvía más agresivos y salvajes.

Famosos entre los famosos

Son muchas las celebridades que se confiesan fanáticas del vino rosado. Angelina Jolie y Brad Pitt entran en esa lista, ya que antes de su divorcio decidieron crear una línea de rosados espumantes. Lo llamaron Miraval y el resultado es un caldo delicado y elegante, gracias al terroir francés donde se produce.

Otra famosa que sucumbe ante esta variedad es Madonna. Durante la semana de la moda en el Museo Metropolitano de Nueva York, en 2017, la cantante llevó con ella una cantimplora con vino rosado.

¿Blanco y tinto?

Muchos tienen la creencia de que el vino rosado es obtenido de la mezcla de uvas tintas y blancas. Sin embargo, no hay nada más alejado de la realidad. Los vinos rosados consiguen su pigmentación y características por un proceso denominado “maceración parcial”. Este consiste en realizar una fermentación del mosto junto con las partes sólidas de las uvas por un tiempo muy corto. De ahí que no adquiera la coloración que tiene el vino tinto.

Un abanico de armonías

Existe la creencia de que el vino rosado armoniza únicamente con aperitivos o con postres. Sin embargo, esta variedad es muy noble y admite compañía de arroces, quesos suaves y carnes de caza ahumadas. Además, resulta ideal como pareja de pescados, mariscos y sushi.

El vino rosado

Se cree que el vino rosado se originó en la Edad Media, en la región de Champagne, Francia, y de allí se extendió a Suiza. Al principio se le dio el nombre de Oeil de Perdrix, que significa ojo de perdix, por su color rosa pálido. Surgió por experimentos de los vinicultores franceses con el propósito de crear un vino blanco con cuerpo. Solo obtuvieron el vino rosado, Oeil de Perdrix.

Con las nuevas técnicas utilizadas en la vinicultura, la especie desapareció en Francia, pero permaneció en Suiza, país que comenzó a exportarlo y su producción se extendió hacia otros cantones suizos.

Siglos más tarde, el monje benedictino Dom Pérignon copió el método para hacer vino blanco de la uva roja, y ese fue el origen de la espumosa champagne.

En 1764 se registró la exportación hacia el norte de Alemania de un envío de botellas de la bebida, de las cuales 60 tenían la marca de Oeil de Perdrix, que hacía referencia a la champaña rosada.

Hacia 1850-60 se comenzó a utilizar el procedimiento especial de maceración expresamente para obtener vinos rosados. Poco a poco se fue abriendo paso y en el siglo XX se empezó a valorar como uno de los vinos más famosos.

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