Pinot Noir, la más ligera de las tintas

Vino pinot noir

La cepa Pinot Noir proviene de Borgoña, Francia. Preferida entre muchas por producir algunos de los vinos más elegantes del mundo. Aunque es una variedad de cultivo y vinificación compleja. Los racimos de Pinot Noir tienden a crecer muy apretados, lo que los hace susceptible de riesgos viticulturales (hongos, enfermedades). Esta uva se adapta a zonas templadas, de suelos arcillosos y calcáreos. Si se busca la elaboración de vinos potentes, necesita condiciones sanitarias perfectas: que los rendimientos sean bajos, buena maduración y una vinificación cuidadosa. Su fina piel y sus bajos niveles de compuestos fenólicos hacen que la pinot noir produzca vinos con un color claro, cuerpo medio y baja tanicidad. Sin embargo son elegantes, aromáticos y de equilibrada acidez.

Es la única cepa tinta autorizada para vinos de Alsacia (Francia). En un principio destinada a la elaboración de vinos blancos, ligeros y afrutados. Hoy en día se vinifica cada vez más en tinto, volviendo así a su esencia. Pinot Noir se cultiva ampliamente en Francia, Alemania, Italia y España. En el nuevo mundo podemos encontrarla en Chile, Argentina, México, Estados Unidos y Nueva Zelanda, principalmente.

Racimo de Pinot noir afectado por hongos – Oregon EEUU

Características principales del vino Pinot Noir

Vista: Vinos que se caracterizan por tener un brillo luminoso. Su color es un atractivo rojo traslúcido. Con la guarda su color se torna anaranjado.

Nariz: Intensas notas a frutas y flores cuando joven. Destacan aromas a cereza, fresa, frambuesa y en particular los aromas florales a rosas rojas. También asoma notas herbáceas como orégano y té verde. Cuando tiene crianza, sus aromas evolucionan hacia notas especiadas, cuero y frutas maduras o confitadas.

Boca: Fresco y ligero. Confirma las notas aromáticas en retrogusto. Son vinos equilibrados, carnosos y de buena persistencia.

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