Los aromas más raros del vino y sus causas

Los aromas más raros del vino

Los amantes del vino sabemos que el vino es más que alcohol y aromas frutales. El vino es prácticamente un ser vivo; que nace, se desarrolla, evoluciona, decae y muere. Los aromas más raros del vino nos hablan de procesos químicos que ocurren durante la vida del “jugo de la vid”. Algunos de estos aromas raros requieren que el catador afine sus sentidos para poder percibirlos y entenderlos.

Familias de aromas que encontramos en el vino

Los primeros aromas que aprendemos a identificar en el vino son los frutales. Quizás porque son los más gratificantes y también porque son los que nuestra memoria olfativa asocia con más facilidad. En todo caso, el vino nos regala un abanico de familias de aromas que debemos aprender a reconocer. Entre esos: los aromas florales, herbáceos, animales, vegetales, especiados, minerales, empireumáticos, balsámicos y muchos otros. Puede sonar raro decir que un vino tiene aroma a cuero, clavo de especia, vaquera, crema cosmética y hasta “pipí de gato”. Sin embargo estos aromas existen y tienen una explicación científica.

Con la experiencia vamos aprendiendo que cada cepa en particular otorga ciertos aromas. La crianza en barrica y el método de elaboración de cada vino son factores determinantes en los aromas que estos tendrán. Las levaduras propias de la uva, las levaduras añadidas al mosto y los procesos químicos que ocurren durante la fermentación y la crianza, son los responsables de los aromas más raros del vino.

Los aromas más raros del vino

Algunos de lo aromas más raros del vino

  • Vinagre, Removedor de esmalte, parchita: Causado por la acidez volátil (ácido acético y eítilico)
  • Trufa, Champiñón, Huevo podrido (sí, huevo podrido), plástico quemado: Son aromas causados por compuestos de azufre que surgen en la fermentación. Estos aromas suelen aparecer al momento de servir algunos vinos. Si al cabo de unos minutos siguen estando presentes y con mucha intensidad entonces hay que descartar el vino.
  • Clavos de especia, cardamomo, cuero: Son causados por la levadura silvestre llamada Bretanomyces.
  • Manzana confitada, azucarada ó quemada, pintura fresca: Esta clase de aromas son causados por el Acetaldehído, presente en muy pequeñas cantidades en algunos tipos de vino.

La próxima vez que tengas una copa de vino en la mano, juega a identificar sus aromas. Más allá de lo evidente encontrarás sorpresas.

Con información de Wine folly