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Tintos del Bierzo: el reino de la mencía

Los tintos del Bierzo merecen cata propia dada la calidad y singularidad de los viñedos y uvas de la comarca leonesa.

La uva tinta mencía, junto a un paisaje de alta montaña y un suelo rico en pizarras y otros minerales, es la viga maestra del Bierzo leonés. Esta zona es una demarcación vinícola que cautivó a la crítica nacional e internacional más exigente en el último cambio de siglo.

Cuatro de Copas pasa revista en esta cata de abril a un conjunto de botellas -no exhaustivo, y menos en plena huelga de transportes- que muestran las inagotables posibilidades de esta D.O. leonesa para la obtención de tintos en la cumbre de la calidad.

El colectivo Cuatro de Copas está integrado por Luis Roldán, Natalio del Álamo, Albert Solano y José Ramón Peiró.

Agradecimiento: Taberna El Quinto Vino (Madrid).

Bembibre 2017. Dominio de Tares. 25 euros Tintos del bierzo

Localizada en el municipio de San Román de Bembibre, la bodega Dominio de Tares es, desde su fundación en el año 2000, uno de los puntales del resurgimiento de la antigua comarca vinícola de El Bierzo.

Su divisa enológica no es otra que la de expresar con fidelidad las cualidades de las mejores mencías de la comarca. En este caso, cepas plantadas hace 80 años a 700 metros de altitud en el Alto Bierzo, no muy lejos del emplazamiento de la bodega.

Parcelas vendimiadas a mano, crianzas de 15 meses en barrica francesa (más otros 24 en botella) y una añada de baja producción por fuertes heladas invernales dan como fruto uno de los dos vinos mejor puntuados en la cata.

Expresividad y finura en una compleja nariz en la que se funden notas especiadas (pimentón tostado, pimienta –blanca y verde, “como la camiseta del Betis”, apostilló un catador devoto del club hispalense-, clavo de giroflé) con delicados aromas de bayas negras.

Lo anterior es anticipo de un paladar rico y firme, vigoroso, de gran amplitud y persistencia.

Para llevarlo al altar del maridaje se junta con un chuletón de rubia gallega de nueve meses de maduración. Calificación: 9,50/10.

Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018. Pago de los Abuelos. 50 euros tintos del bierzo

Los abuelos eran Floripes y Guillermo, quienes plantaron en 1890 el viñedo Barreiros en la localidad leonesa de Puente de Domingo Florez. Hoy maneja la batuta Nacho Álvarez, viticultor, enólogo y sumiller, tras una brillante trayectoria en el grupo vinícola de Jorge Ordóñez.

Allí, a más de 700 metros sobre el mar, cepas centenarias de mencía desafían a la gravedad en pendientes del 40%. Un entorno que asegura el drenaje de las plantas y la lenta maduración de los racimos, circunstancias que imprimen en los vinos de esta edición limitada de poco más de 1.000 botellas su irrepetible personalidad.

Nobles aromas vegetales y de cassis perfilan una compleja y elegante nariz en la que no faltan las notas minerales (“fundición”, “soldadura”, en palabras de algún catador). Tampoco la inconfundible impronta especiada de una tienda de coloniales. Todo ello rematado por una boca joven y viva, de gran amplitud y sin aristas de ninguna clase. Un gran vino digno de un gran plato, como la no menos especial fabada que prepara Pedro Morán en su Casa Gerardo de la localidad asturiana de Prendes. Calificación: 9,50/10.

Altos de Losada. Losada, Vinos de Finca. 19 euros tintos del bierzo

Amancio Fernández, director técnico de Losada, está considerado como uno de los ideólogos del nuevo Bierzo que deslumbra a la crítica vinícola internacional desde hace dos décadas. Su ideario pasa por una enología lo menos intervencionista posible. Lo que no da la tierra, es muy difícil –por no decir imposible- encontrarlo en la bodega.

Por eso, comenzando por la localización de la Finca Losada, en el alto de Pieros, sancta sanctorum del vino berciano a medio camino entre Cacabelos y Villafranca, el rasgo de identidad del proyecto siempre ha sido la búsqueda del mejor emplazamiento (orientación, altitud, composición de los suelos) del viñedo.

Luego, conocimiento técnico sin fisuras y la necesaria dosis de sensibilidad para permitir que los racimos expresen lo mejor que llevan dentro.

A estos mimbres responde este Altos de Losada, en el que se condensan los valores que han situado El Bierzo entre los grandes vinos del planeta.

Uvas procedentes de distintas (hasta 17) parcelas del municipio de Valtuille de Arriba, cepas viejas, suelos con alto contenido en arcillas rojas, vendimia manual, crianza de 15 meses en huevos de hormigón, fudres y barricas (nuevas, de 2º y 3er año).

En la copa, nariz elegante y floral (lavanda, violeta), con abundantes rasgos de frutilla silvestre roja y negra, amén de sutiles notas balsámicas que recuerdan el laurel y el eucalipto.

Estupendo preámbulo de un paladar con equilibrio y armonía poco frecuentes, fresco y amplio, de persistente final al que regresan las flores azules.

Un vino de una pieza, sin fisuras, al que no dudaríamos en acompañar de un pichón de la Tierra de Campos en su jugo. Calificación: 9/10.

Cepas Viejas 2017. Dominio de Tares. 15 euros

Hermano menor de Bembibre en la gama de Dominio de Tares (aunque no en prestaciones si tenemos en cuenta la diferencia de precio), este Cepas Viejas (60 años, en concreto) procede de suelos de pizarras descompuestas a una altitud de entre 500 y 650 metros de altitud. 

Criado durante nueve meses en barrica de roble francés y con 18 más en botellero, el vino más conocido de la casa seduce con un talante mineral (leves ecos bituminosos) sobre el que se recortan limpias notas de confitura de mora, así como rasgos de hierba recién segada y matices especiados que traen a la memoria el clavo y la canela en rama.

Conquista en la nariz y ratifica su apuesta en una boca fresca y juvenil al tiempo que gustosa y amplia, con una medida acidez que le aporta tersura y agilidad en el paso de boca. Sobre el mantel le iría como anillo al dedo un cabrito granadino al ajo cabañil. Calificación: 8,75/10.

Pétalos 2020. Descendientes de J. Palacios. 17 euros

La sombra de Álvaro Palacios es ciertamente alargada. A su brillante apuesta en el viejo Priorato tarraconense, al que inyectó una nueva vida con tintos como L’Ermita, Finca Dofí o Terrasses, sumó en 1999 su laureado proyecto en el Bierzo, donde volvió a conquistar a la crítica internacional con etiquetas como La Faraona, Moncerbal o este Pétalos, calificado en su día por Robert Parker como el vino con mejor relación calidad/precio del mundo.

Ensamblado con mencías de gran variedad de parcelas escogidas de la denominación de origen, a las que se suma un minúsculo porcentaje de otras uvas tintas y blancas, y con una crianza de ocho meses en barrica, el vino ofrece una rica panoplia aromática (violetas y tierra mojada, arándano y mora, tomate seco y arenque de bota), amén de un paladar vivo y directo, de tacto aterciopelado y gran amplitud, que se resuelve en un aromático y persistente final.

Ideal para escanciarlo en compañía de un congrio en salsa verde con patatas. Calificación: 8,25/10.  

Vinos del Bierzo catados por el comité Cuatro de Copas
De izquierda a derecha, José Ramón Peyró, Alberto Solano, Natalio del Álamo y Luis Roldán en El Quinto Vino / Foto: Cocina y Vino

Cuatro Pasos 2020. Bodegas Cuatro Pasos. 8 euros

El brazo de Martín Códax (Rías Baixas) en el vecino Bierzo inspira su nombre en unas huellas de oso halladas en un viñedo de las tierras altas de la comarca.

La bodega, situada en la emblemática localidad de Cacabelos, vinifica y somete a una breve crianza una selección de mencías procedentes de pequeñas viñas de ladera para obtener este vino, que es la puerta de acceso a una gama que incluye Martín Sarmiento o Cuatro Pasos Black como etiquetas destacadas.

Un vino expresivo en cuya nariz predomina la fruta negra madura (mora, arándano) sobre un fondo balsámico (eucalipto, laurel) y levemente mineral.

Su paladar gustoso y fresco, de tacto pulido y con personalísimos aromas finales de chocolate negro, anima a servirlo con un strogonoff de corzo con setas. Calificación: 7,75/10.

Migarrón 2020. Bodegas Bernardo Álvarez. 4 euros

Esta bodega de la localidad berciana de Villadecanes hunde sus raíces familiares en el año 1940. No poco es lo que ha llovido desde entonces, incluidos los primeros pasos de la Denominación de Origen Bierzo, en cuya creación Bernardo Álvarez jugó un destacado papel.

Este tinto joven Migarrón es la uva mencía en su estado más puro, pura fruta sin contacto con la madera. De ahí la necesidad de que permanezca unos minutos servido en la copa para que se abra y muestre sus mejores virtudes.

Entre ellas, una joven y expresiva nariz repleta de flores azules (violeta), tierra mojada y frutilla salvaje (mora, frambuesa) en sazón.

También un paladar fresco y terso, con buena estructura y un paso de boca fluido, al que varios meses de botella ayudarán a pulir enteramente unos taninos dulces de calidad.

En este momento podría ser la compañía ideal de platos gelatinosos, como una ensalada de tendones con salsa sichuan. Calificación: 7,50/10.

Adriá Mencía 2020. Bodegas Adriá. 7 euros

Enamorado de una berciana, el valenciano Francisco Pérez Adriá no dudó establecerse en la tierra de su prometida, donde fundó su bodega en 1940.

Hoy lleva las riendas de la bodega su hija Rocío Pérez en estrecha colaboración con Margarita, hija a su vez de esta última.

El proyecto familiar se apoya en un viñedo de 25 has de uva blanca godello y otras 25 de mencía, la tinta reina del lugar. De este último salen los racimos vendimiados a mano que dan a luz el vino que nos ocupa.

Respeto por la tradición, mimo en los trabajos del campo y la bodega y voluntad de encerrar en la botella las mejores esencias de la uva berciana son los únicos secretos de la casa.

Este joven Adriá Mencía incluye, además, dos meses de crianza sobre lías, lo que explica su notable concentración.

A una rica nariz de frutilla roja (cereza madura, fresón), de elegantes notas balsámicas y ahumadas (“mascletá fallera”, en palabras de un catador) sigue un paladar joven y atractivo, aunque algo desordenado aún.

Una oreja a la plancha con boletus, como la que preparan en el Núñez de la calle Calatrava de Madrid, podría ser una acertada compañía. Calificación: 7/10.

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