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Rakia, espíritu de los Balcanes

En las naciones balcánicas gustan de una bebida en particular: el rakia, un licor similar al brandy, que es considerado el destilado nacional en muchos destinos del centro y sur europeo.

También conocida como rakija, es una bebida obtenida de la destilación de frutas fermentadas. Su consumo está muy arraigado en Serbia, Macedonia del Norte, Albania y Bulgaria, aunque también goza de popularidad en Eslovaquia, Republica Checa y Hungría.

Un fuerte y tradicional destilado

Rakia o Rakija Destilado europeo
La ciruela es uno de los insumos principales en Serbia, donde son grandes amantes del licor

Una de sus características es que no posee métodos o ingredientes fijos para su elaboración, pues estos pueden variar de país a país. Por ejemplo, algunos se hacen con uvas (normalmente variedades blancas), al igual que el mencionado brandy, y solo tienen un proceso de destilación. Mientras que en varios lugares puede hacerse con frutos fermentados, como peras, manzanas, melocotones, membrillo o higos, entre otros, o con una mezcla de estos. Además, pueden pasar por un doble destilado. Incluso, pueden llevar añadidos como miel, rosas, hierbas, nueces o cerezas amargas para dar más sabor.

En el caso de Serbia, principal productor de rakia, el insumo principal es la ciruela. De hecho, el país destina hasta 80% de la producción del insumo para la elaboración del destilado. Tan importante es la bebida en su cultura, que cuando nace un bebé, las familias entierran una botella para que se añeje hasta el día de su boda. Sin embargo, las versiones comerciales no suelen estar envejecidas por más de tres años.

Sobre su origen, ganó fuerza en el siglo XVI, aunque se cree que podría remontarse hasta el siglo XI, específicamente en la actual Bulgaria. Por muchos años, e incluso en la actualidad, se le han atribuido propiedades curativas, empleándose para paliar resfriados.

El rakia es fuerte, usualmente con un ABV de 40% como mínimo, aunque puede ser más alto. La elaboración casera, muy arraigada en las familias de estos países, tiende a una graduación alcohólica que merece prudencia por parte de quien no está acostumbrado a consumirlo.

El destilado es frecuente en todo tipo de encuentros y celebraciones. Pese a que se sirve en vasos pequeños, la recomendación para disfrutarlo bien es con sorbos cortos, para poder apreciar su sabor de manera correcta.

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