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Los cocteles han sobrevivido en el tiempo

Los orígenes de los cocteles están saturados de pintorescos misterios y son muchas las versiones acerca del nacimiento del término inglés cocktail. Una de ellas apela a la historia de un tabernero que durante la guerra de independencia norteamericana extravió uno de sus mejores gallos de pelea. El hombre estaba desconsolado, hasta que un día un teniente del ejército llegó a la ciudad con el animal.

Para celebrar, el tabernero preparó un brebaje especial y se lo sirvió al soldado, a la vez que brindaba a la salud de the cock’s tail (la cola del gallo) por haber recuperado el ave con las plumas intactas.

Aunque muchos de los cocteles considerados clásicos nacieron antes del siglo XX, su esplendor no llegó hasta la década de 1920, inmortalizados en la gran pantalla. A partir de allí se convirtieron en la bebida de la gente elegante y sofisticada.

Paradójicamente, la época prohibicionista y la abundancia de licor de contrabando o casero llevaron a los amantes del alcohol a inventar combinaciones, que por una parte hacían más aceptables los licores ilegales; y por la otra, confundían a las autoridades que llevaban a cabo redadas en las tabernas clandestinas.

Hoy en día es una bebida delicada e intensa, en la que un sabor se complementa a la perfección con otro para crear un elixir que contiene dos ingredientes alcohólicos como máximo.

Los métodos de preparación suelen ser muy discutibles. Por ejemplo, siempre hay controversia en torno a si el Martini debe agitarse o removerse. Invariablemente, y este es el encanto eterno de los cocteles, cuando un combinado se prepara de muchas formas nace un nuevo nombre para la bebida y con ello una nueva vida.

Con la evolución de los cocteles y sus consumidores, los entusiastas de las bebidas del mundo siempre deben aferrarse a lo clásico, ya que nos ofrece la base para brindar por el pasado y combinar el futuro.

Harvey Wallbanger, uno de los cocteles con vodka

Harvey Wallbanger, uno de los cocteles con vodka
El coctel Harvey Wallbanger lleva vodka y jugo de naranja / Foto: 123rf

Cuenta la historia que Harvey, un surfista californiano que había quedado en una posición modesta en una competición, fue a su bar habitual para ahogar las penas. Pidió un Screwdriver -elaborado con jugo de naranja y vodka-, y luego pensó que necesitaba algo más fuerte.

Recorrió el bar con la mirada para encontrar algo que reforzara la bebida, cuando vio la característica botella de licor Galliano y lo añadió a su trago.

Tras unos cuantos combinados, el hombre se tambaleaba tanto, que cuando se dirigía a la puerta se dio de bruces contra varias paredes antes de salir a la calle. Desde entonces le llamaron Harvey Wallbanger (del término inglés wallbang), que significa “darse un golpe contra la pared”.

Este es uno de los cocteles con vodka que no pasan de moda.

Ingredientes

  • 50 ml de vodka
  • 12,5 ml de Galliano
  • Jugo de naranja recién exprimido
  • Una rodaja de naranja

Preparación

  • Vierta una medida larga de vodka en un vaso alto con hielo. Llene casi todo el vaso con jugo de naranja y cubra con el Galliano.
  • Decórelo con la rodaja de naranja y sírvalo con un removedor, y si lo prefiere, con un pitillo (pajita).

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