Amarás, un mezcal que domestica el agave silvestre

Mezcal Amarás / Agave
Trabajan con variedades de agave poco convencionales / Foto vía: RespuestaPeriodistica.com

Además del tequila, en México también resalta el mezcal. Siendo este destilado otro hijo del agave, la casa Amarás está explorando nuevas posibilidades al usar variedades “salvajes” de la planta.

Esta casa mezcalera de Oaxaca ha ido ganando terreno por sus buenas bebidas artesanales. Parte de esto, se debe a que trabajan con variedades de maguey (como también se le conoce al agave), que están fuera de lo convencional.

Explorando la flora mexicana

Mezcal Amarás / Agave
Aprovechan variantes de la materia prima que son poco convencionales entre productores / Foto vía: @mezcalamaras

Actualmente, se tiene registro de poco más de 170 subespecies de agave. Las más populares son el agave azul o agave tequilana Weber, único con el que se elabora el tequila y el espadín, el más común cuando de mezcal se trata.

Ya que su intención es ir más allá en cuanto a lo que la bebida mexicana tiene para ofrecer, no se limitan a usar un solo tipo de planta, sino todas las que sean posibles. Incluso, aprovechando variedades que crecen de forma natural o que son poco cultivadas por los agricultores.

“La filosofía de Amarás comienza con el amor a nuestras raíces, persiguiendo siempre el cuidado de la tierra, del medio ambiente y de las personas que hacen posible cada gota de mezcal”, citan en su página web.

“Hay algunos productores en la región que han convertido estos agaves en mezcal. Pero somos el único productor que trabaja con ellos de forma comercial”, explica Luis Niño de Rivera, cofundador de Amarás.

Un universo mezcalero en Amarás

Mezcal Amarás / Agave
El producto ha alcanzado fama internacional / Foto vía: TheHappening

La marca, que prioriza cada paso en su proceso de producción “de la semilla a la copa“, tiene varias líneas. Una de estas es el “Mezcal Verde”, una bebida hecha con agave espadín de ocho años de crecimiento. Las botellas tienen ilustraciones interesantes y, en cuanto a sus notas, en boca ofrece sabores ahumados y un final con gusto de caramelo.

Asimismo, tienen otra oferta dedicada a la elaboración del mezcal en su forma más tradicional. Esto incluye uno elaborado con espadín, uno de espadín reposado por tres meses en barricas de roble y uno más de agave cupreata. En este último caso, es una variante que se consigue normalmente en el estado de Guerrero.

Pero, sin duda, la marca más interesante de Amarás es Logia, una propuesta que trabaja en la reforestación de zonas de agave para luego transformar las plantas en mezcal de altísima calidad.

Mezcal Amarás / Agave
Tienen diferentes mezcales según el tipo de agave / Foto vía: Robbreport.mx

Al trabajar con especies poco convencionales, Logia solo cuenta con ediciones limitadas. Cada una, con un perfil único y distintivo que aporta el agave con el que se prepara. Algunos de los ejemplares de esta selección han sido:

  • Cenizo: Hecho con agave Durangenesis de 14 años de edad. Una bebida con aromas cítricos y de café tostado.
  • Sacatoro: De la variedad silvestre Angustifolia. Un mezcal de sabores fuertes y amaderados.
  • Tepeztate: Con agave Marmorata, varietal salvaje que creció por 15 años. Es un destilado de toques herbales que se envejeció en garrafones por 13 meses.
  • Sierra Negra: De agave Americana. De sabores especiados y un final dulce.
  • Tobalá: Hecho con agave Potatorum y siguiendo una receta ancestral de destilación en ollas de barro. Resalta por sus gustos afrutados.
  • Chuparrosa: Última creación de Amarás, elaborada con el maguey homónimo. Es de aromas florales y un gusto especiado.

La casa mezcalera está reinventando las formas de disfrutar y entender la bebida mexicana. Paso a paso, están ampliando los límites conocidos, explorando más maneras de ofrecer el icónico destilado.

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