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Lihing, el “sake” de Malasia

Aunque el sake sea, quizás, el nombre más popular entre las bebidas conocidas como “vino de arroz”, lo cierto es que en el continente asiático abundan las variantes. En territorio malayo goza de gran popularidad el lihing, esencial para los locales.

Este fermentado es infaltable en Sabah, región al norte de Malasia de la cual se dice es originario. El mismo se hace con pulut, un tipo de arroz glutinoso rico en azúcares que se trabaja con el mayor cuidado para crear la bebida.

En su versión más tradicional, el pulut se deja fermentar junto con levadura natural. Este proceso suele ser bastante artesanal y llevar algunos meses, mínimo tres, para que esté listo el lihing. Es precisamente por este espíritu artesanal que puede tener diferentes notas al gusto o una graduación alcohólica distinta según el caso.

Lihing de Malasia
El pulut, un tipo de arroz glutinoso, se deja fermentar por meses / Foto vía: SabahHeats.com

Tan importante ha sido para la cultura malaya, que hoy en día existen muchas variantes por todo el país. Cada una, con su nombre distintivo según la región, sin embargo, la mayoría comparte el punto en común de tener el arroz glutinoso como ingrediente base, aunque algunas se hacen con tubérculos.

En Sabah, el Lihing forma parte de todo tipo de encuentros sociales y celebraciones. Tan importante es, que incluso fue motivo de revueltas sociales a inicios del siglo XX. En aquel entonces, la ocupación británica trató de imponer un impuesto sobre el comercio de la bebida, algo que causó gran descontento en la zona.

El importante lihing, elixir de los malayos

Lihing bebida de Malasia
La bebida se disfruta en todo tipo de encuentros y eventos / Foto vía: DeemaytanMediium.com

Gran parte de la pasión por la bebida se debe a que muchas tribus locales atribuyen al arroz un origen místico, relacionado con varias deidades. Según el portal malayo Flying Dusun, se suele disfrutar en vasos de bambú y es una ofrenda habitual que se hace cuando alguien visita un hogar. “Rechazar la primera taza no es de buena educación, pero las rondas posteriores se pueden omitir. Simplemente disfruta de la ronda con los lugareños, siéntate y déjate entretener”, exponen.

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