No subestime al tamarindo, es un laxante natural

Tamarindo

Muchas veces tendemos a no darle importancia a una fruta como el tamarindo. Quizás sea por su forma, una vaina redondeada, plana y coriácea, de color pardo claro, que se va endureciendo y haciendo quebradiza a medida que va madurando.

O pudiera ser por lo agridulce. Su alto contenido en azúcares le da parcialmente ese sabor dulce. Por otro lado, es el fruto con mayor acidez de todos los existentes, debido a su riqueza en ácidos orgánicos, principalmente tartárico, málico y cítrico.

La pulpa del tamarindo es un laxante natural, dada la cantidad de fibra que contiene. Es rica en vitaminas A y C, y varias del grupo B. Aparte, le ayuda a desinflamar el estómago y posee propiedades diuréticas, antisépticas y astringentes.

Es bajo su contenido hídrico, en comparación con el resto de las frutas carnosas, siendo excepcionalmente elevada la proporción de hidratos de carbono que presenta. Las proteínas se hallan en baja cantidad, aunque superior al porcentaje de otras carnosas.

Su empleo culinario

Jugo de tamarindo
Foto: Getty Images/iStockphoto

En algunos países se emplea para hacer refrescantes jugos. También es utilizado como materia prima para elaborar salsas, productos de repostería, mermeladas y jaleas. Hay culturas que lo emplean como condimento de diversos platos. Es decir, como aderezo, ya que aporta no sólo su peculiar aroma, sino también el ligero sabor ácido de los platos.

El gusto de los chinos por los sabores agridulces ha hecho que el tamarindo sea muy apreciado en su cocina para la elaboración de salsas y combinados. Las sopas agridulces de pescado y pollo en los restaurantes chinos contienen esta fruta.

Además, constituye uno de los ingredientes de la conocida salsa Worcestershire inglesa, que se utiliza para condimentar cualquier comida. En Jamaica lo utilizan para aportarle un suave sabor ácido al arroz y a los estofados.

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