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¿En qué consiste el Síndrome del comedor nocturno?

Cae la noche y, junto con la luna y las estrellas, llegan los antojos. Aunque puede ser normal tener ganas de un bocado extra en las horas más tardías del día, se debe tener cuidado. La necesidad perenne de comer de más durante las noches o incluso en la madrugada puede indicar padecimientos del síndrome del comedor nocturno.

Este es un trastorno de la conducta alimentaria, con influencias en aspectos psicológicos y de pérdida del sueño. Se caracteriza por la aparición de apetito y necesidad de ingerir alimentos durante la noche. Quien lo padece puede, incluso, sufrir de insomnio o despertar de madrugada para consumir más.

Comedor de madrugada

Síndrome del comedor nocturno

“Se caracteriza por una hiperfagia (aumento de la sensación de apetito) nocturna. Se llega a ingerir más de 35% de las calorías totales después de la cena. El horario de esta conducta es variable y puede extenderse hasta las dos y las tres de la mañana con una frecuencia de tres y cuatro veces por semana. Existe una fuerte necesidad de comer y, por otra parte, lo consideran necesario para poder conciliar el sueño”, explica la nutricionista mexicana Ana Palacio.

Normalmente, el ser humano debería consumir cerca de 60% de las calorías necesarias entre el desayuno y el almuerzo. La merienda de la tarde debería representar 20% y la cena, el 20% restante. Sin embargo, este desbalance alimentario lleva a que se ingiera cerca de 50% o 60% solo en la cena. Lo que genera una descompensación que puede desencadenar obesidad. Además, Palacio comentó que es más común en mujeres, con 66% de incidencia.

Las personas que lo sufren tienden a padecer anorexia durante el día. Esto quiere decir que consumen pocos o ningún alimento hasta que llega la noche. Las razones exactas que causan el trastorno no están del todo definidas. Especialistas indican que puede tratarse de una modificación del patrón neuroendocrino, estrés o trastornos como la ansiedad o la depresión. Este último parece tener mayor incidencia, pues 75% de personas con el síndrome del comedor nocturno alegaron sentirse tristes en algún momento cercano.

Su tratamiento requiere de la intervención en varios aspectos, como dietético, hormonal y psicológico o psiquiátrico. Especialistas se esas áreas sabrán ayudar al paciente a calmar sus antojos y regular sus hábitos alimentarios.

En ocasiones, algo que puede parecernos normal podría representar un problema. Es necesario saber aceptar cuando se están excediendo los límites y actuar para mejorar.

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Con información de PsicologíaYMente y ComeConSalud

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