Las semillas de girasol aportan energía, pero…

Semillas de girasol

Las semillas de girasol son las pipas que se encuentran en la flor de la planta herbácea del mismo nombre. Son frutos secos formados por una cáscara exterior que alberga en su interior esta semilla comestible.

Son de gran valor nutritivo. Contienen proteínas, hidratos de carbono y mucha fibra. También vitaminas B (1, 2 y 3), aparte de hierro, calcio, zinc, magnesio y potasio. Por otro lado, son ricas en lípidos, formados mayoritariamente por ácido linoleico, que es graso y esencial para nuestro organismo.

Sepa usted que las semillas de girasol son beneficiosas para quienes son hipertensos tratados con diuréticos. Esto se debe a que las personas con esta condición pierden a través de la orina, además de sodio, cantidades importantes de potasio. Este suele ser un alimento rico en ese mineral, por lo que contribuirá a reponer esas pérdidas.

En ese sentido, no se deben consumir las que son muy saladas, ya que la sal contrarresta el efecto de los diuréticos, provocando un aumento de presión arterial.

De hecho, este fruto seco, como muchos otros, aumenta de forma considerable su aporte calórico. Así que no hay que abusar comiendo estas pipas, en especial aquellas personas con obesidad, las que hacen dieta de adelgazamiento, los hipertensos o quienes sufran de enfermedades del riñón, debido a su elevado contenido en sodio. De todos modos, siempre será adecuado consultar a su médico.

Consérvelas adecuadamente

Semillas de girasol

Las semillas de girasol las puede conseguir con o sin cáscaras, crudas o tostadas, y saladas o no. Eso sí, es importante comprobar que al comprarlas no estén pasadas ni rancias. Si llega a notar que están amarillentas, no se las lleve, esto es un claro indicio de posibles deficiencias en su conservación.

Precisamente para conservarlas correctamente, guárdelas en un recipiente hermético y en lugar un fresco y seco, de manera que no absorban humedad. En caso de que estén descascarilladas o molidas las puede mantener en la nevera para retardar el enranciamiento.

Usted mismo las puede tostar en casa para intensificar su sabor. Tenga presente que el tiempo de calentamiento de las semillas se debe reducir a 1 o 2 minutos, para evitar el deterioro de esos ácidos grasos esenciales que contiene. Si quiere acentuar mucho más su sabor, se pueden trabajar un poco en un mortero.

Y aunque por lo general las semillas de girasol se comen como fruto seco a modo de aperitivo, hay quienes las emplean para acompañar otros alimentos como ensaladas, arroces y postres.

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