Newsletter

Síguenos

¿Qué dice la Guía Michelin de las dietas más populares?

La tendencia de la alimentación saludable es cada vez mayor, algo que ha hecho que muchas personas sigan el ritmo marcado por una dieta en particular. Sin embargo, desde la Guía Michelin aclaran que entre las dietas más populares “no existe una más saludable que otra“, sino que “cada persona debe encontrar un enfoque alimentario que se adapte mejor a sus necesidades”.

Por eso, en un trabajo especial para su sección de salud, la publicación gastronómica se dio a la tarea de profundizar en cinco de las dietas más populares del momento para entenderlas mejor.

Consideraciones de la Guía Michelin sobre las dietas más populares

Detlales de las dietas más populares
Es importante asesorarse con un especialista antes de seguir una dieta / Foto: BuzzFeed.com

Dieta libre de gluten

Según el periodista gastronómico Derek Cheong, representante de Michelin en Macao y Hong Kong, apenas 1% de la población mundial es celiaca; es decir, que tiene gran intolerancia al gluten. Sin embargo, esto no ha impedido que cada vez más personas se sumen a este tipo de alimentación, incluyendo a importantes figuras del deporte o el espectáculo.

“El gluten es la proteína almacenada en el trigo, la cebada y el centeno y la sustancia que hace que las masas sean flexibles. Sus productos, que incluyen cosas como pizza, pan, pasteles, cerveza y galletas, constituyen una parte considerable del mundo de la comida”, explica Michelin. Entonces, esta dieta consiste en evitar los insumos que contienen esta proteína y sustituirlos por otros que no la contengan. Algunos pueden ser “el mijo, la quinua, el sorgo, el eragrostis y el amaranto”.

Los beneficios de este tipo de alimentación son mayores en personas celiacas. Esto, porque la ingesta de gluten puede “afectar principalmente al sistema digestivo, causando diarrea, inflamación intestinal y bloqueo de la absorción de nutrientes”. Asimismo, se cree que este elemento podría ser dañino para personas con autismo o que sufren del síndrome del intestino irritable.

Desde la Guía Michelin indican que lo ideal es seguir esta dieta solo si se es celiaco. Explican que estudios de las universidades de Harvard y Columbia aclaran que personas sin este padecimiento pueden desarrollar problemas cardiacos de suprimir por completo el gluten.

Dieta paleolítica

Conocida también como “dieta del hombre de las cavernas”, pues se inspira en los alimentos del paleolítico, época de hace 10.000 años. “Aboga por el consumo de alimentos consumidos por humanos en la Edad de Piedra, y es adoptado por aquellos que quieren perder algunos kilos de su cuerpo pero dudan en eliminar la carne de su dieta”, explica Cheong.

En el texto de Michelin indican que se trata de “eliminar del consumo granos, frijoles, azúcar, sal, lácteos y todos los alimentos procesados”. Normalmente, se basa en una proporción de 60% carnes y 40% vegetales (principalmente hongos, nueces y semillas).

Los defensores de esta dieta dicen que el humano actual no dista mucho de su similar del paleolítico, por lo que emular sus costumbres a la hora de comer no representa riesgo alguno, sino beneficios. “Adoptar sus métodos de alimentación podría prevenir enfermedades cardíacas, exceso de peso, presión arterial alta, diabetes y todo tipo de problemas de salud provocados por los inventos alimentarios de nuestra sociedad en desarrollo”, dice el nutricionista Loren Cordian.

Sin embargo, también tiene sus puntos negativos. Por ejemplo “la abstinencia de cereales, legumbres y productos lácteos priva a nuestro organismo de importantes nutrientes como las vitaminas B y D, celulosa, calcio y fibrinógeno“, comparte la guía.

Dieta vegana

Una de las dietas más populares, sin duda, de los últimos tiempos. Esto principalmente por su enfoque ambientalista, que deja de lado los productos cárnicos y subproductos de origen animal. “En cierto modo, la dieta vegana va más allá de los problemas de salud y explora la autodisciplina y la visión del mundo“, explican Cheong.

Esta filosofía incluso va más allá de la alimentación, rechazando cualquiera producto elaborado con animales, como cueros o cosméticos. Sin embargo, si bien tiene principios muy bondadosos, hay que tener en cuenta ciertos aspectos.

En la carne, los huevos y los productos lácteos se encuentra una gran cantidad de nutrientes que mantienen nuestra salud (proteínas, zinc, hierro, calcio y varias vitaminas, por nombrar solo algunas). Las personas que hacen dieta vegana tienen que encontrar sustitutos de alimentos con todos esos nutrientes o enfrentar problemas de salud relacionados con la desnutrición”, explica el periodista gastronómico.

Por otro lado, muchas personas recurren a la soya como sustituto. Con esto hay que tener cuidado, pues su consumo en exceso puede generar problemas hormonales.

Dieta Cetogénica

Quizás una de las más polémicas, pues promueve el consumo de grasas por sobre otra cosa. Así lo explica Cheong:

La dieta cetogénica levanta muchas cejas entre los amantes de la comida, ya que sacude nuestra noción percibida sobre lo que es saludable: cuanta más grasa comas, mejor. La energía se genera quemando grasa y transformándola en cetona. Al conservar suficiente grasa en su cuerpo, un oso polar puede mantener su nivel de energía durante una hibernación que puede durar hasta cinco meses sin comer”.

En resumen, la cetogénica aumenta la ingesta de grasas y baja la de carbohidratos. Esto obliga al cuerpo a a quemar la grasa para producir la mencionada cetona. “El aguacate, el aceite de coco, las semillas, el yogur y las nueces son fuentes confiables de grasa para las personas que hacen dieta cetogénica”, explican en Michelin.

Nuevamente, no se trata de una práctica que todos pueden seguir. Altas cantidades de grasa pueden ser nocivas para algunas personas, causando “dolores de estómago, diarrea y ácido úrico alto”. Se recomienda recibir asesoría de un profesional antes de animarse a seguirla.

Dieta baja en calorías

Para el representante de la Guía Michelin, esta integrante de la lista de dietas más populares tiene sus pros y sus contras. Aunque establece un control sobre la cantidad de calorías que se reciben, no lo hace sobre cuánta energía se gasta, lo que puede generar un desbalance.

“Si bien cada persona debe consumir una cantidad diferente de calorías por día según su tipo de cuerpo, edad, entorno de vida, estilo de vida y otros factores, muchos nutricionistas determinan el rango apropiado de ingesta diaria de calorías entre 2000 y 2800 para los hombres y entre 1600 y 2400 para las mujeres. En comparación, las personas que hacen dieta baja en calorías limitan su consumo de calorías a 800-1500 por día”, comparte Derek Cheong.

Muchos expertos consideran que es una de las dietas más populares para quienes desean bajar de peso. Sin embargo, hacerlo de manera incorrecta puede producir riesgos de desnutrición.

A su vez, se aclara que aunque dos alimentos puedan tener la misma cantidad de calorías, no significa que el cuerpo las asimile y absorba de la misma manera. “Por ejemplo, nuestros cuerpos no absorben ni queman 500 calorías de helado al mismo ritmo que las nueces“. Ante todo se debe priorizar la nutrición y “no números ambiguos”.

También le puede interesar: 20 g al día de chocolate al 85% de cacao son saludables

#CocinaYVino

Buena comida, buen vino
y buena compañía

Síguenos en Instagram