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¿Hay que controlar el consumo de castañas en una dieta?

La composición de la castaña se asemeja más a la de los cereales que a la de los frutos secos. A diferencia de estos últimos, las castañas son ricas en hidratos de carbono complejos, fundamentalmente en forma de almidón y fibra.

Por otro lado, cabe destacar el contenido en agua de las castañas, a diferencia de los frutos secos, alcanza un porcentaje cercano al 50 por 100. Con todo ellos, es menor su valor calórico, ya que contiene incluso menos de la mitad de calorías que el resto.

Entre los minerales, es destacable la presencia de fósforo, calcio, hierro, zinc, magnesio y, en menor proporción, cobre. Mientras que su contenido vitamínico, aporta cantidades elevadas del grupo B (B1, B3, B6) y ácido fólico.

Si usted es hipertenso las puede incluir en su dieta, debido a que es una excelente fuente de potasio y apenas contiene sodio. Debido a su característica, las hace un alimento adecuado para las enfermedades cardíacas y los problemas del riñón.

Como hemos dicho, el contenido calórico de las castañas es inferior al resto de los frutos secos, debido principalmente a que su contenido en lípidos es menor. Sin embargo, no está de más consultar con su médico.

Las castañas, qué más saber

Las castañas tienen un sabor agradable y dulce
Generalmente no se comen crudas, sino en preparaciones / Foto: 123rf

Este fruto seco puede causar hinchazón de vientre y flatulencias, especialmente si las consume crudas. Estos efectos se pueden atenuar con una buena masticación.

Ahora bien, la harina de castaña, por el contrario, es un producto con una alta digestibilidad, por lo que se recomienda su consumo en casos de afecciones intestinales o problemas digestivos. Incluso, dado la presencia de taninos en su composición, sustancias con propiedades astringentes, la castaña constituye un buen remedio en casos de diarrea.

Su consumo así crudas no es muy común, ya que de esta manera resultan ásperas. Se las suele someter a un tratamiento culinario previo a su consumo, asándolas o cociéndolas. Les compartimos dos preparaciones para aprovecharlas.

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