Petisú relleno de Mount Gay, bizcocho de Angostura, Tigretón de English Harbour, mojito crujiente de Appleton State, mousse Imperial de Barceló, lingote de bombón Brugal, crema de El Dorado, cocolima de Cockspur… me sigues?

La estupenda armonía entre ron y chocolate no es nada nuevo

Un buen ron añejo y una onza de buen chocolate con un alto porcentaje de cacao; así de fácil es poder multiplicar el disfrute de ambos sabores. Pero las posibilidades pueden ir mucho más lejos y para eso están las vanguardias.

Los rones oscuros se caracterizan por una fuerte personalidad y gran versatilidad, la que les confiere su origen. Cada marca encierra una historia, con su tierra, su cultura y su gente. Es el alma que el maestro chocolatero Ramón Morató ha querido capturar en sus recetas para las marcas adheridas al sello Auténtico Ron Caribeño (ACR) promovido por Wirspa (the West Indies Rum and Spirits Producers’ Association).

Para sibaritas empedernidos o para gourmets principiantes, para golosos en general y para aquellos que se den un poco de maña en la cocina, Morató ha creado un recetario de postres basados en esta perfecta armonía de ron con chocolate que tú también puedes aprender a elaborar. Si presumes de ser buen anfitrión, toma nota porque tu próxima reunión en casa puede ser un éxito sin precedentes.

Un alarde de imaginación

Ramón Morató, que no oculta un minucioso trabajo previo de investigación, ha elaborado más de 15 recetas, cada una de ellas concebida específicamente para un tipo de ron, buscando el equilibrio y complemento entre sus características diferenciadas y los sabores aportados por distintos ingredientes.

Existe un dicho popular, originario de las costas caribeñas que reza así: “una parte amarga, dos partes dulce, tres partes fuerte y cuatro partes suave”. Se cree que estas poéticas palabras dieron vida a la primera receta de cóctel de la historia. A partir de ahí, se trata de decidir cuál será la parte fuerte del cóctel, el alcohol, o lo que es lo mismo, su espíritu.

Después, a jugar con las partes dulces y amargas, los almíbares, los toques ácidos y las notas frescas. El equilibrio entre todos ellos determinará el paraíso tropical que se pueda saborear en cada bocado o en cada trago. Y, sobre todo, no olvides nunca el último y más preciado de los ingredientes necesarios: una cálida sonrisa caribeña.

Vía Maestros Chocolateros

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