Confitura de moras

Estamos en plena temporada de moras y podemos salir por el campo a dar un paseo con el fresco de la tarde y recolectarlas.

Esta deliciosa receta de confitura de moras es antiquísima, pasa de generación en generación en la campiña inglesa y principalmente en Bibury, un pueblo de cuento. Allí, donde es muy tradicional, sirve de relleno a unas tartas que vale la pena el viaje solo para probarlas, pero otra opción es hacerla nosotros.

La receta de la confitura la tengo hace años. La aprendí durante un viaje, cuando fuimos a visitar a Mrs. Janne a Bibury. Ella había sido baby sister de Luisa, mi amiga del alma. Fue un viaje increíble lleno de gastronomía y sentimientos, en el que descubrí la increíble gastronomía inglesa. Ahora me gusta compartir con ustedes esta increíble receta, la de la tarta se las dejo para otra ocasión.

Confitura de moras silvestres

Ingredientes

  • 1/2 kg de moras
  • El zumo de medio limón
  • 375 gr de azúcar
  • Agua
  • Tarros de cristal de 125 ml (salen 4, aproximadamente)

Preparación

Confitura de moras

  • Pondremos una cacerola al fuego, donde habremos introducido el azúcar junto con el agua. El agua debe cubrir el azúcar y sobrepasar unos dos centímetros. Haremos un almíbar que llamamos en repostería con consistencia tipo hebra. Tengan en cuenta que a unos 105 ºC, el almíbar empieza a espesar. Es mejor utilizar un termómetro de cocina, nunca introduzcan los dedos.
  • Una vez conseguido el almíbar, añadimos las moras, previamente limpias y escurridas, junto con el zumo de limón. Se va removiendo lentamente, de vez en cuando, a fuego suave durante 45 minutos, que veamos que borbotee, y la apartamos del fuego.
  • Pasado el tiempo indicado iremos rellenando tarros de cristal que previamente habremos hervido durante 10 minutos junto con sus tapas. Si en la zona que resides el agua tiene mucha cal te aconsejo que los hiervas en agua mineral, si no te quedarán empañados por la cal.
  • Hecha esta aclaración que es muy importante, los pondremos en un paño limpio para que se escurran, sin tocarlos por el interior cuando los rellenamos. La confitura debe estar aún caliente, los tapamos muy bien, los ponemos boca abajo para hacer el vacío y una vez que estén fríos, ya los podemos guardar. ¡Disfruten!

* Harinas del Mundo (@mundodeharinas en Instagram) o lo que es lo mismo, Marga Thomas, es chef instructora y primer premio de Repostería del Consell de Mallorca. 

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