Spanakopita
Spanakopita

La spanakopita es a Grecia lo que los cachitos de jamón con queso a Venezuela, un bocado que degustar en cualquier momento del día y que podrs encontrar en toda panadería.

En este caso, la spanakopita trae los refinados sabores del Mediterráneo, con su mezcla de espinacas y del queso feta con eneldo. El broche lo da la pasta filo, muy empleada en la gastronomía del Medio Oriente, en Turquía y lo Balcanes. Es una masa muy delgada, casi translúcida y cuando se usa en capas superpuestas recuerda mucho al hojaldre.

El relleno de feta, queso típico de la zona y también componente esencial de la ensalada griega, se puede sustituir o mezclarse con ricota, que suele ser más barato y de más fácil acceso en los mercados.

Existe una versión de esta torta salada que se consume durante en fechas señaladas por el calendario ortodoxo en las que no está permitido el consumo de alimentos de origen animal. En esta ocasión incluye espinacas, pero no lleva ni huevo ni productos lácteos.

Receta spanakopita

Ingredientes

400 gr de espinacas

200 gr de queso feta

Sal y pimienta

250 gr de pasta filo preparada

Aceite de oliva

2 cebolletas

1 huevo grande

2 cucharaditas de leche

1 cucharada de eneldo picado

2 cucharadas de perejil picado

1 cucharada de mantequilla

Preparación

Precalentar el horno a 180 grados.

Picar finamente el cebollín y rehogarlo en la mantequilla a fuego suave unos 10 minutos. Dejar enfriar.

Escaldar un minuto las espinacas en abundante agua hirviendo con sal. Pasarlas por agua fría. Escurrirlas muy bien, aplastándolas con suavidad, para que suelten la mayor cantidad de líquido posible. Picarlas un poco con un cuchillo o una tijera.

Mezclar en un bol las espinacas, el cebollín con la mantequilla, los huevos ligeramente batidos, la leche, el eneldo y el perejil. Desmenuzar el queso feta por encima y mezclar lo justo para incorporarlo, sin marear. Pimentar y salar muy poco.

Pintar con aceite un molde de horno. Extender unas cinco láminas de pasta filo sobre el molde, pintando cada una con un poco de aceite. Incorporar la mezcla de espinacas. Poner otras tantas láminas de pasta filo encima también pintadas con aceite. Enrollar la pasta que sobresalga del molde.

Marcar el pastel por raciones con cuidado de cortar sólo la capa de arriba de pasta filo. Rociar con un poco de agua y hornear 1 hora, hasta que esté dorado y crujiente. Servir templado o a temperatura ambiente.

La receta contiene muchas variaciones. En esta ocasión, utilizamos la de Mikel López Iturriaga, periodista gastronómico de El Comidista.

Comments

comments