Tres salsas con impronta italiana

salsas

La gastronomía italiana es una de las mejores del mundo, con sus salsas incluidas, que sirven para darle vida a muchas preparaciones. De hecho, si algo caracteriza a Nápoles y Sicilia, son los aromas que desprenden sus deliciosos platos.

Por ejemplo, la cocina napolitana es pintoresca, básica y sencilla. En la siciliana se reflejan numerosos años de dominio extranjero de la isla, es más compleja y sus ingredientes y sabores se combinan de manera más sutil.

A continuación les ofrecemos tres salsas, de muchas que existen, con sello italiano. Son sencillas de hacer, aromáticas y llenas de sabor.

Salsa marinada

Salsa marinada

Cuando prepare esta salsa con antelación, es muy importante que primero la deje enfriar a temperatura ambiente antes de refrigerarla. Viértala en recipientes de plástico y la puede congelar hasta un máximo de tres meses. También la puede conservar descongelada en la nevera hasta 4 días.

Ingredientes (4 raciones)

  • ½ taza de aceite de oliva virgen extra
  • 4 dientes de ajo pelados y picados
  • Una pizca de copos de guindilla roja majados
  • 8 tazas de tomates de pera pelados, sin semillas y cortados a dados pequeños
  • ½ cucharadita de sal
  • ¼ cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 3 cucharadas de albahaca fresca picada

Preparación

  • Ponga el aceite de oliva en una olla a fuego medio. Añada el ajo y saltéelo hasta que esté dorado. Agregue la guindilla en copos y fríala durante 1 minuto. Incorpore los tomates, sazónelos con sal y pimienta, y cuézalos parcialmente tapados a fuego lento durante 25 minutos.
  • Agregue la albahaca cuando la salsa esté prácticamente cocida del todo

Balsamella (bechamel)

bechamel

Se trata de una de las finas salsas blanca a base de leche, harina y mantequilla que en la cocina italiana se utiliza como cobertura para guisos, especialmente para lasaña.

Ingredientes (4 tazas de salsa)

  • ¼ de taza de mantequilla
  • 4 cucharadas de harina blanca
  • 3 ½ de tazas de leche
  • Sal y pimienta negra recién molida

Preparación

  • Derrita la mantequilla en una olla a fuego lento. Cuando empiece a espumar, añada la harina de una sola vez, removiendo y cociendo durante unos 2 o 3 minutos hasta que toda la harina esté incorporada.
  • Mientras cuece la mezcla, lleve la leche a ebullición en otra olla a fuego medio. Incorpore la leche hirviendo a la olla con la mezcla de mantequilla y harina, removiendo constantemente. Sazone con sal y pimienta al gusto.
  • Prosiga la cocción a fuego lento durante 10 minutos o hasta que la salsa se espese. Retire la olla del fuego y cúbrala con un trozo de papel encerado, presionándolo para cubrir la superficie de la salsa y evitar que se forme una piel encima.
  • Mantenga la salsa caliente en u  recipiente a baño María hasta el momento de utilizarla.

Fuoco

Salsa picante

Esta es otra de las salsas, que es un alimento básico en Italia. Es de guindilla (ají picante). Fuoco significa “fuego” en italiano. Su preparación es sencilla y esta receta es para bastante cantidad, que puede guardar en frascos de 250 ml. Lo bueno de todo es que no se echa a perder así como así, pues una vez guardada se puede conservar mínimo un año.

Esta salsa casera picante es perfectamente un sustituto de la tabasco  o de cualquier otra salsa a base de ajíes para condimentar un plato. Es ideal, porque así evitará comprar alguna de estas preparaciones envasadas.

Ingredientes

  • 3 kg de tomates maduros pelados, sin semillas y troceados
  • 500 g de ajíes, preferiblemente largos y retorcidos
  • 500 g de alcaparras bien enjuagadas
  • 4 dientes de ajo pelados
  • 1 taza de hojas de albahaca fresca lavadas
  • 2 cucharadas de sal
  • 3 tazas de aceite de oliva virgen extra
  • Azúcar

Preparación

  • Ponga los tomates en un colador (o en varios) y espolvoréelos abundantemente con la misma cantidad de azúcar y de sal. Déjelos reposar durante 2 horas para que se escurran bien.
  • Eche en la licuadora o robot de cocina los ajíes, las alcaparras, el ajo, la albahaca y 2 cucharadas de sal. Tritúrelos todo con los tomates y el aceite de oliva. En caso de que el aparato no pueda contenerlo todo a la vez, hágalo en pequeñas tandas, mezclándolo todo luego.
  • Vierta la salsa en frascos con tapa, refrigérela y déjela reposar durante 2 días como mínimo antes de utilizarla.

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