Crème fraîche

La Crème fraîche o crema fresca es un ingrediente procedente de la cocina francesa, que se ha extendido en casi todas las cocinas. Se trata de una crema de leche espesa y suave con una maravillosa y rica textura aterciopelada. Es ligeramente ácida y proporciona un sutil sabor a nuez, características muy apropiadas para una multitud de platos.

No hay que confundir la crème fraîche o crema fresca con la crema agria, una de las diferencias entre ambas cremas, además del sabor, es que se elaboran con nata y bacterias de ácido láctico. Ambas son espesas, muy cremosas, con aroma a mantequilla, sabor ácido que también recuerda a la mantequilla y a las nueces. Pero la crème fraîche tiene un contenido en grasas mayor y un contenido en proteínas inferior que la crema agria.

En repostería se emplea principalmente sobre fruta fresca, tortitas, galletas, helados y para acompañar tartas y pasteles. En cocina salada la podemos emplear para dar un acabado cremoso y ligeramente ácido a las sopas, o para darle cuerpo a salsas y cremas, pues tiene la propiedad de que no se corta con el calentamiento. Unas cucharadas de nata y en un momento tus platos, incluso los más sencillos, calientes o fríos, resultan aún más sabrosos. Es muy fácil de elaborar en casa, tan solo se necesita dos ingredientes y un poquito de paciencia.

nataCrème fraîche casera

Ingredientes

  • 1 taza de crema de leche
  • 2 cucharadas de suero de leche

 

Preparación

  • Combinar 1 taza de crema de leche y 2 cucharadas de suero de leche en un recipiente de vidrio. Tapar y dejar reposar a temperatura ambiente (aproximadamente 70°) de 8 a 24 horas.
  • Una vez que se vea espesa y cremosa refrigerar ya cerrada con una tapa hermética. Esta crème fraîche casera, durará una vez preparada y refrigerada aproximadamente entre una semana a diez días.

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