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Raviolis de queso y espinaca en salsa de tomate

 

El origen de este delicioso platillo es incierto. Aunque bien los asociamos automáticamente con gastronomía italiana, hay muchos que aseguran que nacieron en China y el explorador Marco Polo fue el que lo llevo a la tierra de la pasta. Lo cierto es que su sabor es inigualable y su preparación es bastante sencilla. Anímate y prepara en casa estos ricos raviolis de queso y espinaca en salsa de tomate.

Receta raviolis de queso y espinaca en salsa de tomate

Ingredientes

500 gramos de harina

4 yemas de huevo

1 cucharadita de sal

400 g de queso fresco

1 cucharadita de aceite

400 g de espinacas

Tomate frito al gusto

200 g de queso parmesano

Sal y pimienta al gusto

Preparación

Lo primero que debemos hacer es la masa. En la mesa de trabajo, colocamos la harina con un toque de sal y abrimos un hueco en el medio, donde colocaremos las 4 yemas de huevo, el aceite y dos cucharaditas de agua.

Amasamos bien todos los ingredientes  hasta que tengamos una masa elástica. Es importante que hagamos este proceso durante 10 minutos al menos para asegurarnos que tenemos la masa en su contextura adecuada. Al terminar, la envolvemos en envoplast y dejamos reposar durante 20 minutos.

Transcurrido el tiempo, piamos en dos y amasamos hasta que queden dos tiras largas bien finas.

Luego, en una olla ponemos aceite, agua y sal y esperamos que comience a hervir. Una vez que esto suceda, colocamos las espinacas y esperamos a que se cocinen.

Cuando se enfríen las colocamos en un bol, junto con el queso, sal y pimienta y revolvemos manualmente hasta que se mezclen bien todos los ingredientes. Una vez hecho esto, hacemos bolitas con nuestra mezcla y la colocamos sobre una de las capas de masa.

Luego, colocamos la otra cara de masa encima y cortamos los raviolis. Con un tenedor y huevo, sellamos bien las dos caras de nuestro platillo.

En una olla con agua, aceite y un poco de sal, ponemos a hervir nuestros raviolis durante unos 7 minutos. Paralelamente, en una sartén sofreímos el tomate con aceite y pimienta;  cuando esté listo le colocamos orégano.

Una vez que estén listos los raviolis, los servimos en un plato y los bañamos por encima con la salsa de tomate y queso parmesano. Le colocamos perejil para decorar

   

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