Sin duda la paella es uno de esos platos más representativos de España, específicamente de Andalucía. El origen de esta palabra proviene del valenciano paella que significa en latín “paella” es una especie de sartén ancho.

Un popular plato introducido en Europa que, poco a poco, se fue plagando en el mundo, cautivando cada paladar. Por su puesto cada comensal la ha adaptado a su gusto y preferencia. Su preparación es a base de arroz condimentado con un toque de azafrán y una combinación de mariscos en conjunto con carne de conejo, pollo y hasta verduras.

Este plato lleva mucha paciencia y aceite de oliva, por lo que su cocción es lenta y esto dependerá de la cantidad de ingredientes que se agreguen además del tipo de arroz que se utilice, aunque se conoce la tradicional pella de mariscos, existen otros tipos.

Valenciana

Esta es una de las más tradicionales y de la más conocidas en todos los puntos de España, originalmente lleva arroz, pollo, tomates, pimentón dulce, judías verdes, y su respectivo toque de azafrán. En cada una las variaciones de este plato el arroz es sumamente importante, así que las medidas deben ser exactas para que no se pase de cocción y quede apelmazado.

Marinera

 

También se le conoce como paella de mariscos y es asociada con la cocina mediterránea. Su sabor es bastante rústico gracias a los calamares, mejillones, pepitonas y pulpos, que le brindan ese sabor único que solo puede aportar el mar. Es bastante frecuente encontrarlo en las zonas costeras.

Negra

No es frecuente ver este plato en las cocinas caseras, aunque se prepara igual que la paella marinera, aquí la tinta del pulpo es el ingrediente destacado. Todo el plato se impregna del color negro durante su cocción. Esta receta grita ¡ORIGINALIDAD! Por eso es poco frecuente verla, ya que esta tonalidad no es del agrado de todos los comensales.  

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