Madame Clicquot, la Dama del Champagne
Foto vía: La Vanguardia

En una época en la cual las mujeres tenían poca participación en la industria vinícola, una tomó el valor de torcer esta realidad. La francesa Barbe-Nicole Ponsardin, mejor conocida como Madame Clicquot, es una de las ilustres figuras del sector del champán.

Nació en 1777, en la localidad de Reims, en la región de Champagne. Sus padres, relacionados al comercio textil y la política, le brindaron un alto estatus social y una educación de calidad.

En 1798 contrajo matrimonio con François Clicquot, hijo del fundador de la Maison Clicquot, tras un arreglo entre ambas familias. Durante mucho tiempo, François compartió con su esposa la pasión por la elaboración de la famosa bebida, algo que ella poco a poco fue amando con mayor intensidad.

Madame Clicquot, la Dama del Champagne Veuve Cliquot
Foto 123rf.com

Madame Clicquot le demostró constantemente a su pareja su espíritu inquieto y ambicioso, de manera que éste la dejó participar activamente en el negocio. En breve, Ponsardin inició planes para exportar sus productos, algo muy raro para la época. La empresa cada día se consolidaba más en la producción y venta.

No obstante, sucesos inesperados cambiaron el rumbo de la vida de la pareja. Tras el estallido de diversos conflictos bélicos en la Europa del XIX, el mercado se vio fuertemente golpeado. Pero, la noticia más dura fue el fallecimiento de François en 1805. Algunas fuentes refieren que se debió a fiebre tifoidea, mientras que otras sugieren que pudo haber sido un suicidio por problemas económicos.

Debido a dicho acontecimiento, Philippe, padre de François, quería cerrar la Maison Clicquot. Sin embargo, la ahora veuve (viuda en francés) se negó y asumió el control de la misma con apenas 27 años.

El duro camino de Madame Clicquot

Madame Clicquot, la Dama del Champagne
La marca es una de las más icónicas en la actualidad. / Foto vía: HelloPennyBar

Ya al frente de Maison Clicquot, comenzó a investigar en pro de mejorar sus productos. Conocida por su carácter “inflexible en cuanto a la calidad de sus vinos”, dio vida nuevamente a la empresa bajo el nombre de Veuve Clicquot Porsadin. A su labor se atribuye la creación de la «table de remuage» (mesa de removido) para aclarar la bebida, la cual aún se utiliza. Además, la invención del primer champagne rosado del mundo.

La historia narra que los inicios no fueron del todo felices. Con un continente en constante guerra y bloqueos navales, la dama tuvo que armarse de valentía para continuar con lo que le apasionaba. Una de sus jugadas maestras fue enviar un cargamento secreto a Rusia, uno de los principales consumidores de champán que se encontraba en conflicto con Francia. Al finalizar los problemas, su marca ya gozaba de renombre internacional.

“En tan solo pocos años convirtió su nombre en una marca de excelencia, un nombre actualmente reconocido en el mundo entero. Incluso entonces, sus compañeros reconocían sus formidables contribuciones y la llamaban la gran dama del champán”, cita el portal web de la firma.

Más de un siglo después de su muerte, en 1886, Veuve Clicquot es una de las bebidas más cotizadas y conocidas en el mundo. Todo gracias a una mujer visionaria fuera de su tiempo, que lideró una empresa contra toda adversidad.

También le puede interesar: Excelentes champagnes con el aval de la realeza

Comments

comments