Ivan y Sergey Berezutskiy
Los jóvenes cocineros son estrellas culinarias de Rusia / Foto vía: InYourPocket.com

En la inmensa y fría Rusia, el sector gastronómico está cambiando para mejor, con nuevas figuras que proyectan sus sabores en el mundo. Sin duda, los gemelos Ivan y Sergey Berezutskiy son parte innegable de este crecimiento y han alcanzado el éxito en su restaurante Twins Garden.

En los pocos años que lleva abierto, rápidamente se ha ganado el respeto de comensales y críticos, irrumpiendo con fuerza en el ranking The World’s 50 Best Restaurants.

Parecidos, pero no tanto

Ivan y Sergey Berezutskiy
Los rusos afirman que, fuera de la cocina, tienen pocas cosas en común y son muy distintos / Foto vía: Twitter.com

Los hermanos Berezutskiy son completamente idénticos en lo físico, pero han confesado ser extremadamente diferentes como personas. Nacidos en 1986, siempre tuvieron cualidades distintas y gustos que no concordaban totalmente.

Al momento de elegir sus carrera universitarias, sus caminos parecían seguir rumbos distantes: Ivan quería ser ingeniero y Sergey chef. Ambos se preparaban para iniciar su ruta de vida, pero el segundo convenció al primero de animarse a estudiar cocina también.

Los gemelos se formaron en artes culinarias, pero aun así mantuvieron distancia. Ivan dejó Rusia para recalar en España, donde pasó por mesas legendarias como ElBulli de Ferran Adrià y El Celler de Can Roca, de los hermanos Roca. Mientras, su hermano se estableció en San Petersburgo, capital de la nación euroasiática.

Aprendieron, conocieron y forjaron, cada uno, un estilo gastronómico que algún día unirían para lograr sus objetivos.

Todo por un reto

Ivan y Sergey Berezutskiy
La nueva locación del restaurante Twins Garden abrió en 2017 / Foto vía: InYourPocket.com

En 2013, Sergey se inscribió para participar en el concurso San Pellegrino Young Chef, el cual premia a los mejores cocineros menores de 30 años. En aquel entonces, el par tenía 28 años e Ivan le comentó a Sergey, entre risas, que si se coronaba vencedor tendrían que abrir un restaurante juntos, algo que ocurrió. Sergey fue nombrado mejor chef joven del año y los mellizos unieron fuerzas para abrir Twins, en Moscú, su primer paso a la fama.

Su intención siempre fue enfocarse en el recetario de su país, pero con un toque de innovación y vanguardia. El sitio rápidamente se convirtió en una referencia para moscovitas y turistas, que gozaban de los sabores de las cuatro manos Berezutskiy.

Segey e Ivan siguieron marcando pauta por varios años, pero no era suficiente y tenían ganas de más. Con el deseo de expandir su propuesta, mudaron su restaurante en 2017 e iniciaron un proyecto de huerto personal.

El jardín de los Berezutskiy

Ivan y Sergey Berezutskiy
Vegetales y mariscos predominan en su menú / Foto vía: TheWorlds50Best.com

En el mencionado año, el local pasó a llamarse Twins Garden, una referencia a su trabajo en conjunto y a su huerto, del cual surge el 70% de los insumos que utilizan en sus menús.

Su comida se caracteriza por tomar en cuenta la estacionalidad, usando ingredientes propios de la temporada. Sus platos son, principalmente, de vegetales y mariscos.

Otro de los atractivos es su extensa carta de vinos, descrita por muchos como la más variada y completa de Rusia. Los chefs experimentan con lo que denominan “vinos vegetales”, elaborando bebidas similares con productos como tomates y zanahorias, entre otros.

Ivan y Sergey Berezutskiy
La mayoría de los ingredientes provienen de su huerto / Foto vía: InYourPocket.com

El logro de los Berezutskiy ha sido reconocido por medios y listas especializadas es restaurantes, como el ranking The World’s 50 Best Restaurants de 2019, donde alcanzaron la posición 19.

Espíritu benéfico

Además de ser representantes de la cocina de su nación, son famosos por sus múltiples acciones destinadas a la caridad. Varios de los restaurantes que dirigen destinan parte de sus ganancias a fundaciones de niños con discapacidad, refugios de animales y a la reparación de iglesias ortodoxas.

También le puede interesar: Renzo Garibaldi, un amor a primer corte

Comments

comments