Muchos aceites, varios usos en la cocina

Aceites

Gran aliado de los fogones, la amplia variedad de aceites comestibles ofrece una amplia gama de opciones en gastronomía. Sin embargo, a veces la lista es tan extensa que suele causar confusión. Lo ideal es conocerlos a fondo y aprovecharlos de forma correcta.

El mundo de los aceites

De oliva

Aceite de oliva

De los más populares, se extrae de la pulpa de la oliva o aceituna y su utilización se remonta a muchos siglos atrás. Es común en aderezos o para elaborar salsas, ya que tiene la capacidad de potenciar sabores y sensaciones. También puede servir para hacer comidas salteadas, pero esto debe ser a fuego lento, pues tiende a humear rápidamente. De sobrepasar su punto de humeo, que puede variar entre 207 °C y 216 °C, perderá parte de sus propiedades y algo de gusto.

Puede mantenerse, una vez destapado, por 12 meses en refrigeración.

De coco

Aceite de coco

No es muy frecuente en la cocina. Aporta una textura similar a la mantequilla y su típico dulzor tropical a los platos donde se agrega. Se emplea en recetas horneadas o fritas, dado que resiste bien las altas temperaturas. Es de los aceites más preciados en la extensa gastronomía asiática.

Se conserva hasta por 16 meses y no requiere de refrigeración. Además, fuera del entorno culinario, posee otras cualidades beneficiosas para la piel y el cabello.

Vegetal de maíz

Aceite vegetal

El de mayor uso y presencia en hogares y restaurantes, debido a su fácil elaboración y precio económico. Se adapta perfectamente a cualquier tipo de recetas. Su sabor u olor son casi imperceptibles cuando se utiliza en cantidades apropiadas.

De maní

Aceite de maní

Ideal para sofritos ya que aguanta elevadas temperaturas. Dependiendo de su grado de refinación, brinda un gusto y un aroma fuertes a maní. Habitualmente está presente en platos asiáticos, así como en vinagretas y mayonesas.

De aguacate

Aceite de aguacate

Este aceite es extraído en su totalidad de la pulpa del aguacate, por eso contiene todas las propiedades del fruto. Es apropiado para aderezos; sin embargo, su versatilidad va más allá. Puede ser utilizado para saltear, freír o marinar sin problema alguno.

Es una excelente fuente de grasas monoinsaturadas, lo que ayuda a reducir el colesterol. También se le da uso cosmético por sus efectos en la piel.

De girasol

Aceite de girasol

También conocido como aceite de maravilla. Es bastante ligero y posee poca cantidad de grasas. Sin gusto alguno, lo cual lo hace atractivo para distintos platos, ya que no altera la esencia de los ingredientes. Puede usarse para salteados, frituras, cocciones, aderezos y hasta en repostería. Da mejores resultados si se mantiene por debajo de los 390 °C.

Su tiempo de vida es considerablemente corto, pues en refrigeración puede durar de dos a cuatro meses.

De soya

Aceite de soya

Perfecto para los amantes de gustos fuertes. Sirve para fabricar margarinas y otras grasas vegetales. Soporta altas temperaturas, por eso se destina a comidas fritas, salteadas u horneadas. También para aliñar ensaladas.

De almendras

Aceite de almendra

Rico en grasas monoinsaturadas, omega-3 y ácidos grasos importantes. Otorga un suave aroma a almendras tostadas, además de un agradable sabor. Popular en aderezos para preparar carnes y ensaladas.

Conocer las propiedades y fortalezas de cada uno de los aceites ampliará sus conocimientos culinarios y así podrá saber cuál se adapta más a esa deliciosa preparación que tiene en mente.

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