Newsletter

Síguenos

La guía del buen catador de José Peñín

Catar un vino es todo un arte y no muchos pueden considerarse expertos en la materia. Para los aficionados del mundo vinícola que desean perfeccionarse en este quehacer, el respetado crítico y escritor español José Peñín, elaboró una lista con consejos esenciales a tomar en cuenta.

Peñín es conocido por ser una de las figuras más importantes del sector vitivinícola español por su gran aporte. Entre las obras más importantes de su carrera está la Guía Peñín, publicada por primera vez en 1990 y considerada como una de las principales referencias de los vinos españoles. Además, también es autor de diversos libros como Historia del vino, publicado en 2008.

Como catador de larga experiencia, el español ha compartido sus secretos para degustar vinos como todo un profesional.

No confiarse de los sentidos

Para José Peñín, evaluar un vino requiere algo de rapidez. Según indica, el olfato y, en menor grado, el gusto, tienden a “relajarse” luego de unos minutos. Por ende, la primera impresión será muy importante al momento de catar un ejemplar.

La importancia de catar a ciegas

El escritor explica que es normal que cada participante del encuentro tenga gustos particulares. Esto puede inclinarse “hacia unos determinados vinos que bebe con más frecuencia, afinidad a un territorio o variedad”. De allí que, explica, lo mejor es catar sin ver la etiqueta para no condicionar las apreciaciones.

El perfil del catador

Peñín considera que como catador no se nace, sino que se hace. En sus palabras, se debe “probar y probar vinos con un amplio espectro de sabores, texturas y olores”. Añade, además, que “sumando la seguridad, serenidad, humildad, curiosidad e intuición a esta capacitación, habremos construido un catador fiable”.

Tips útiles para asistir a una cata de vinos
José Peñín indica que se deben probar todo tipo de vinos para formar un criterio sólido

No pasarse de listo

“El egocentrismo es uno de los pecados más frecuentes entre los que quieren demostrar que saben más de lo que realmente saben”, comparte el crítico. Aconseja ser cauteloso durante las degustaciones, siempre respetando la opinión del resto. Generando un ambiente armónico entre las diferentes maneras de pensar, se logra un mejor proceso para determinar la calidad del vino.

Evitar acertar la marca

Es posible que, al probar y olfatear un vino, se crea que se trata de uno que se conoce muy bien. Peñín comparte que no es buena idea buscar atinar la marca del vino, pues ello causará desconcentración.

Por otro lado, asegura que acertarla no necesariamente hace a alguien un buen catador. Simplemente puede deberse a que la botella se encuentra entre las que bebe con mayor frecuencia.

No abusar de los términos

La objetividad es una premisa clave en este tipo de encuentros vinícolas. Por ello, lo mejor es utilizar términos que sean lo menos subjetivos posibles y que puedan hacer coincidir las apreciaciones de todos. En este sentido, el ibérico indica que pueden ser términos como “carnoso, flaco, equilibrado, potente, cerrado, tostado, complejo, entre otros».

De otro lado, aconseja, «en vez de utilizar vocablos como aromas de brioche u hojaldre de Nicanor para definir un vino de cremosidad de la barrica y que el catador reconoce fácilmente, es mejor definirlo genéricamente como aroma a bollería o pastelería».

Tips útiles para asistir a una cata de vinos
Priorizar la objetividad es importante al evaluar un vino

Al momento de puntuar

Para José Peñín, a los más novatos les cuesta calificar los vinos por su poca experiencia, por lo que tienden a dar bajas puntuaciones. Mientras, los más conocedores serán más justos al momento de evaluar. La experiencia y la cantidad de vinos probados durante la carrera juegan un factor fundamental.

Ser humilde

“Los errores que he cometido durante mi trayecto profesional me han hecho ser humilde en mis diagnósticos. He aprendido más con los errores que con los aciertos”, comparte. Según sus vivencias, lo mejor es proceder sin alardes para mantener la credibilidad siempre.

La curiosidad, siempre fundamental

El escritor de vinos invita a ser más atrevidos, a probar más y nuevas etiquetas por sus características y no por su calidad. Así, se podrá tener un espectro más amplio al conocer todo tipo de bebidas.

«Conviene adquirir botellas de los lineales del supermercado y de los anaqueles de calidad para evitar ser demasiado crítico con los vinos baratos e indulgente con los vinos de culto».

Decidir a la primera

“La primera impresión es la que vale. Hay que acostumbrarse a valorar el vino con dos rotaciones de la copa y de inmediato”, alega.

Tips útiles para asistir a una cata de vinos
La primera impresión es muy importante según el crítico español

Catas a ciegas y a etiqueta vista

Una práctica muy buena para iniciarse en el área es hacer dos catas con cinco vinos, una a ciegas, de primera, y otra viendo la etiqueta. Así, se pueden comparar los resultados de ambos exámenes.

No dejarse seducir por la potencia de la bebida

Según expone José Peñín, al momento de evaluar un vino hay que hacerlo tomando en cuenta diversos rasgos y valorar el equilibro entre todos los matices.

El orden a seguir

Es importante en una cata seguir un orden que permita apreciar todos los vinos presentes sin que las cualidades de unos interfieran con otros.

«A mí me enseñaron que el orden de cata debía ser primero los blancos, después los rosados y a continuación los tintos, dejando para el final los vinos viejos tanto blancos como tintos. Sin embargo, mi experiencia me dice que el orden debe ser justo al revés», dice el experto.

Y continúa: «La potencia frutal que indudablemente tendrá un vino más joven en comparación con uno viejo puede hacernos parecer que este está algo evolucionado. La fruta, por su mayor potencia y condición acidulce, recrea y llena el paladar de tal forma que nos impide recoger los sutiles matices de la vejez al probar a continuación el vino viejo».

Para él, el orden debería ser así:

Predominio terciarios

  1. Tinto viejo (sutilidad, especias, redondez, aterciopelado…)
  2. Rosado viejo (sutilidad, especias, ligereza, frescura térmica)
  3. Blanco viejo (en contraste con el tinto, está la frescura de su temperatura inferior, pero destacando los atributos semejantes a los del tinto)
  4. Vino espumoso viejo

Predominio primarios

  1. Tinto joven
  2. Rosado joven
  3. Blanco joven
  4. Vino espumoso joven

Final

  1. Vinos rancios, olorosos, amontillados.
  2. Vinos finos y manzanillas
  3. Dulces

“Los vinos viejos no anulan a los vinos jóvenes por su potencia y frutosidad, y sí al contrario”, opina Peñín.

También le puede interesar: Cómo organizar una cata horizontal de vinos

Con información de JPenin.GuiaPenin.Wine

#CocinaYVino

Buena comida, buen vino
y buena compañía

Síguenos en Instagram