Vejer de la Frontera gastronómico

Vejer de la Frontera
Vista de Vejer de la Frontera // Imagen: Cádiz Turismo

Año a año, Vejer de la Frontera va sumando turistas. Incluso con pandemia, no son pocos los visitantes que recibe, tanto de Andalucía, como del resto de España y del extranjero. Vejer es uno de los pueblos más bonitos de España, y mejor conservados. Sus casas blancas lucen impolutas por imperativo local, y al estar situado en un cerro, ofrece maravillosas vistas a la comarca gaditana de La Janda.

En Vejer, además de comer y beber muy bien, también hay rutas turísticas gratuitas organizadas por el ayuntamiento. Hay que tener en cuenta que donde se halla Vejer, se han encontrado restos arqueológicos de la Edad de Hierro, y desde entonces, no ha dejado de estar la zona habitada. En Vejer, ¡hay mucho que ver!

Desde hace años es la localidad de veraneo de quien escribe. Y aunque está en el interior, también tiene playa, El Palmar, concretamente 7 kilómetros de litoral. En cualquier caso, también tiene otras playas que, aunque pertenecen a otros términos municipales, son muy cercanas como Caños de Meca, Zahora, o las del Cabo de Trafalgar.

Encantos aparte, a Vejer de la Frontera hoy vamos a comer

Las calles de esta localidad gaditana están plagadas de bares, restaurantes y terrazas, y la mayoría de los locales están decorados con muy buen gusto. A pesar de llevar varios años visitando la localidad, no he probado ni la décima parte de lo que hay. ¡Vejer está lleno de sorpresas!

La localidad no solo tiene encanto en verano. La temperatura media ronda los 18-19 ºC, y en todas las estaciones hay un buen número de días luminosos, despejados y con temperatura agradable. Por ello, no son pocos los restaurantes que abren durante todo el año, o buena parte de este.

Callejuelas de Vejer // Imagen: Turismo de Cádiz

Estamos en Cádiz, sí. Y por ello, podemos encontrar en no pocos sitios atún rojo de almadraba, pescados de la costa, ternera de Vejer y vacuno de la raza retinta. También huerta local, sobre todo de Conil, que parece ser el mayor proveedor de hortalizas de la zona.

En cualquier caso, además de producto local, encontramos cierta creatividad. No son pocos los restaurantes que dan un toque especial a sus platos, también a las presentaciones. En Garimba Sur , en la plaza de España, sirven una cocina asequible y con un toque de originalidad. Tienen también muy presente el mar y montaña. Y todo elaborado con carnes, pescados y mariscos de la Bahía de Cádiz.  

Perdiz escabechada // Imagen: Garimba Sur

En la misma plaza encontramos La Casa del Vino, un lugar que frecuentan los locales, y donde hacer el aperitivo con vinos de la tierra acompañados por salazones gaditanas. Otro espacio reseñable en esta misma plaza es El Jardín del Califa y La Tetería del Califa. El primero es un restaurante precioso, con terraza interior ajardinada, donde la cocina es árabe, con una mezcla de especialidades de distintos países orientales. La Tetería es un espacio para tomarse un té moruno o un cóctel (el Margarita lo elaboran especialmente bien).

El Jardín del Califa // Imagen: El Jardín del Califa

En torno al mercado

En la zona cercana al antiguo mercado de abastos, hoy reconvertido en mercado gastronómico, hay dos lugares a los que le tengo especial cariño. Por su cuidada atención, por sus platos singulares y por el trato cercano que tienen siempre.

4 Estaciones, capitaneado por su simpático propietario Alberto Reyes, está en una preciosa esquina, con una costanilla casi vertical al lado donde sitúa algunas de sus mesas de verano. Otras en Juan Relinque, una de las calles principales (y peatonales) de la localidad. En 4 Estaciones se degustan especialidades diferentes que combinan distintos sabores, consiguiendo platos que sorprenden y gustan a partes iguales. Un imperdible: su saam de langostinos, guacamole y cebollita roja.

4 Estaciones // Imagen: 4 Estaciones

A Ramón Fernández-Trujillo, le gusta afirmar que Viña y Mar, además de un restaurante, es un sherry bar. No en vano, cuenta con más de 200 referencias de jereces y todas se pueden degustar por copas. Ramón y su equipo atienden de un modo especial a los clientes que se acercan por Viña y Mar, narrándoles los platos y asesorando en sus maridajes. Si pasan por ahí, no dejen de probar un plato que no pueden eliminar de la carta por aclamación popular: el panecillo de remolacha con tarantelo de atún y coulis de tomate. ¡Una genialidad!

Vejer
Barra de Viña y Mar // Imagen: Viña y Mar

También en esta zona hay un mesón que goza del favor del público, sobre todo el local. En el Mesón Pepe Julián, un negocio familiar abierto en 1967, se sirven, sobre todo, tapas y raciones para compartir. Su oferta gastronómica es clásica y con producto de la zona. Tienen buena oferta en vinos por botellas, no así por copas, aunque se les perdona por la buena hechura de platos como el atún mechado, el jabalí en salsa o las almejas con setas salteadas con fino.

En los aledaños de la antigua judería

Por hache o por be nunca he comido o cenado en El Claustro restaurante-jardín (lo dejo pendiente para otro año) pero sí he disfrutado decenas de veces de un vino, un tinto de verano o un cóctel en su fabuloso mirador. Las vistas -no puedo evitarlo-, siempre me recordarán Nazareth (Israel) desde cierta altura. Es un espacio espectacular para tomar una copa antes de cenar, o bien, una copa postcena. La ventaja de ir antes es clara: sus fabulosas vistas que a nadie dejan indiferente. También es recomendable la visita por sus DJ’s: muy buena música y mezclas muy bien logradas.

Planta baja de La Judería de Vejer // Imagen: La Judería de Vejer

A poco metros se encuentra la taberna La Judería de Vejer, un espacio donde tienen especial predilección por el vino gaditano y en el que ofrecen una cocina de mercado sabrosa, de producto fresquísimo, y de elaboración cuidada. Las vistas también desde aquí son impresionantes, aunque su mirador es de dimensiones reducidas. Durante el año organizan algunas actividades en torno al vino, y no cierran por temporada ya que tienen una política de no estacionalidad.  En la carta disponen de algunos platos veganos, pero, sin duda, las dos estrellas de la oferta son el calamar de potera a la plancha con tierra de tinta y salsa de citronela, y la hamburguesa de vaca madurada 200 gr (seleccionada por el espacio gastronómico gaditano Caníbal) con queso gouda de vaca Jersey y cebolla confitada. ¡Y ojo al pan de la hamburguesa de una panadería artesana de Chiclana!

Calamar de potera de La Judería de Vejer

Vejer en todas las temporadas

La mayoría de las pistas gastronómicas que ofrecemos en este artículo pueden seguirse durante todo el año. 4 Estaciones, La Judería de Vejer, Viña y Mar, el Mesón Pepe Julián, El Jardín del Califa, La Tetería del Califa o La Casa del Vino no cierran a cal y canto cuando acaba la temporada veraniega. Algunos optan por reducir sus días de apertura en algunos meses, otros por abrir todos los días del año, pero lo cierto es que Vejer, se vaya cuando se vaya, siempre tiene restaurantes donde cobijarse. En el caso de Garimba Sur, abren de febrero a mediados de octubre.

Plaza de España de Vejer (también conocida como plaza de los pescaítos // Imagen: Andalucia.org

Gracias a su suave clima, esta población gaditana es perfecta para una escapada de puente o de unos días libres durante todo el año.

¡Eso sí! Si se deciden a ir en verano, tengan en cuenta que, en todas partes, hay que reservar con antelación. Vejer es tan bello que nadie quiere quedarse sin visitarlo.

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