terrazas de arroz

Cuando se piensa en el continente asiático, lo primero que salta a la mente es China. No solo porque su gastronomía ha conquistado a occidente sino, también, por los paisajes exóticos que nos regala. Uno de éstos son las terrazas de arroz de Longsheng, un paraje hermoso casi sacado de un cuento de hadas.

Las terrazas de arroz están ubicados a unos cien kilómetros del pintoresco pueblo Guilin. El recorrido inicia desde esta localidad. Una de la primeras paradas antes de llegar al destino es en Huang Luo; allí habita la etnia Yao, famosa por sus mujeres con largos cabellos negros, algunos de éstos pueden llegar a medir hasta dos metros. La siguiente parada es en el pueblo de Ping An. A partir de aquí las caminatas a los campos de arroz se hace a pie. Aunque el camino puede ser un poco intrincado, la vista bien merece la pena.

terrazas de arroz

La belleza natural de las terrazas de arroz

Estas hermosas terrazas de arroz datan más de 700 años. Durante la dinastía Yuan la población etnia Zhuang, que habitaba en la zona cercana a la población de Longsheng, empezaron a modelar las montañas en forma de terraza. A éstas le instalaron un sistema de irrigación de agua que permitiera cultivar arroz.

Hoy por hoy estas plantaciones montañosas alcanzan los 66 km2, ofreciendo a locales y viajeros una vista privilegiada de los campos de arroz. Cada estación del año confieren a las laderas una paleta de colores que se adapta a todos los gustos.

Durante la primera las terrazas tienen un aspecto más desnudo; este es el momento en el que los locales comienzan la siembra, un espectáculo que provoca observar. Luego, las laderas se pintan de verde y el pasto es alto y frondoso como hasta mediados de septiembre. A partir de este mes las montañas adquieren un tono entre el cobrizo y el marrón. Finalmente, durante el invierno todas las terrazas son bañadas por la blanca nieve.

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