La Milagrosa: una bocanada de aire puro cerca de Caracas

Campamento La Milagrosa
Acampar en La Milagrosa es una posibilidad / Foto: Raymar Velásquez y Jessika Ramírez

Su trayectoria precede al campamento La Milagrosa. Son 18 años recibiendo visitantes en ese espacio rotundamente verde y calmo que son las montañas de El Cedrito, estado Miranda. Próximo a la capital –media hora-, su magnífica naturaleza logra, sin embargo, llevarnos lejos.

Tiempo atrás fue una hacienda cafetalera, cuando en 1957 los abuelos franceses de María Ficht, su actual propietaria, adquirieron esos terrenos que ella heredaría. Allí pasó Ficht sus fines de semana desde siempre, hasta que llegaron los hijos propios, el germen que dio origen a un campamento infantil que más tarde contemplaría también a los adultos… para devolverlos a la niñez.

Tirolinas que transportan por el aire a campo traviesa, tobogán de espuma, cama elástica, caballos, botes, columpios, canalizan el ímpetu de los pequeños y, asimismo, logran que se venzan temores que los mayores han añejado.

La Milagrosa cuenta con cuatro tirolinas de longitudes diferentes / Foto: Raymar Velásquez y Jessika Ramírez  

Hay, no obstante, quien prefiere la caminata, el sosiego, el retiro reflexivo, así como hay quien se decanta por solicitar programas de ejercicios. El plan, en realidad, lo diseña el solicitante, dentro de las posibilidades del campamento, que son múltiples. Es vasto el espacio, son diversas las áreas y cuentan con un equipo entrenado para atajar ideas y dar rienda suelta a dosis moderadas de adrenalina y fantasía.   

Vista del lago / Foto: Raymar Velásquez y Jessika Ramírez  

Igualmente, si de pasar la noche se trata, existe la opción de hacerlo en carpas o cabañas, con una fogata como luminoso cierre de una jornada en complicidad con la naturaleza, repotenciando pulmones y neuronas. Eso, cualquier día de la semana, pues sus dueños viven allí, lo que posibilita la atención permanente, incluso en fechas navideñas como Nochebuena y Año Nuevo.         

Verde… pero no siempre en el plato

El carro de pizzas a leña de Don Donatti se instala los fines de semana en el campamento / Foto: Raymar Velásquez

Apenas se pisa La Milagrosa, los anfitriones dan la bienvenida con un jugo verde de vegetales. Pero que nadie se llame a engaño: allí la oferta gastronómica cuenta tanto con un menú particular, preparado en casa, como con emprendedores de comida rápida (Don Donatti, American Dogs, La Paletta Margariteña y La Churroteca) que se han ido sumando los fines de semana. Hamburguesas, pepitos, costillas barbecue y pizzas, acaparan la mayor demanda. El jugo de papelón y el café acompañan como cortesía de la casa.

La Milagrosa
Empanaditas y café para arrancar el día / Foto: Enmar Pérez

Así las cosas, desde que reabrieron tras el cierre por la pandemia, comenzó a hacerse habitual ver el carro móvil de pizzas a leña de Don Donatti (@dondonatti). Delgadas, tostadas, con el toque ahumado característico que aporta la ceniza a la masa y una salsa especial que retoma técnicas ancestrales, se entiende que allí hay oficio.

“Más allá del horno a leña, lo más importante de una pizza son los ingredientes, que tienen que ser de primera calidad, óptimos, frescos… Puede tener el mejor horno del mundo, pero si los ingredientes no son de primera, olvídese. El tipo de leña también es importante, la mejor es la de guatacaro o la de cují”, refiere Duarte Da Orta, uno de sus propietarios.

Pizza en La Milagrosa
Una pizza a leña hecha por un visitante en el horno de Don Donatti

Desde 2010, Da Orta regenta el restaurante de pastas y pizzas Don Donatti, en el CC Buenaventura Vista Play, y desde 2015 arrancó con los trailers, que diseñó él mismo. Ya son tres unidades móviles que se trasladan tanto a eventos públicos como privados.

“En el restaurante tenemos un menú de 32 pizzas, pero acá trabajamos con lo que la señora María escogió y con lo que los visitantes definen. Nos pasan lo que quieren y nosotros lo hacemos en un solo tamaño: 32 centímetros”, destaca el pizzero. Usualmente, es una medida para dos personas, pero eso depende del goloso de turno.

Asado La Milagrosa
Asado negro del menú de La Milagrosa / Foto: Raymar Velasquez y Jessika Ramírez

Navidad con Santa y Cascanueces

La antigua casa principal de La Milagrosa conserva su hermoso piso, sus techos altos y su chimenea. “Vamos a transformar esos espacios en ‘La casa de Santa’. Habrá chocolate caliente, fresas con crema, churros, porque el ambiente en diciembre es más rico, es friíto. No hace falta ir tan lejos para conseguir frío de montaña. Queremos darle un poco de esa alegría a las familias”, adelanta Maria Ficht.

En esos corredores ofrecerán por estos días un espectáculo de cuatro horas -12, 13, 19 y 20 de diciembre- que incluye un montaje de El Cascanueces con bailarines del grupo que lo presenta tradicionalmente en el Teresa Carreño. A la par, habrá sesión de fotos con Santa Claus, entrega de regalos que los padres pueden hacer llegar a la gente del campamento y armado de casitas de jengibre, entre otras atracciones.

Por supuesto, se tomarán las medidas de seguridad sanitarias por el covid-19, pero el aire de montaña, los campos abiertos y descontaminados que atraen aves y fauna local, le llevan la partida ganada de antemano a la pandemia. Basta llegar allí para entenderlo.

Campamento La Milagrosa
La fauna local, otra anfitriona del campamento / Foto: Raymar Velasquez y Jessika Ramirez

Si desea pasar el día en La Milagrosa debe contactarlos por su página campamentolamilagrosa.com o por su cuenta de Instagram @campamentolamilagrosa.

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