precursor de la cocina venezolana
precursor de la cocina venezolana

Cuando se piensa en un precursor de la cocina venezolana quien primero salta a la mente es Don Armando Scannone. Y cómo no ser así si es el autor del famoso “libro rojo de Scannone” y un fehaciente impulsor de la gastronomía local.

Este ingeniero civil de profesión y gastrónomo por vocación ha jugado un papel trascendental en la gastronomía criolla. Sus publicaciones han rescatado y dado forma a la gastronomía venezolana, especialmente el libro ‘Mi cocina, a la manera de Caracas’. Dicha publicación marcó un hito en la historia gastronómica de Venezuela.

A mediados de los años ochenta, el país se encontraba en medio del revuelo de la independización femenina, la era de modernización y una proliferación de platos extranjeros. Resultado de esto, parte de la cocina e ingredientes criollos se estaba perdiendo. Esto encendió las alarmas de Scannone quien, bajo la determinación de preservar sus sabores, materializó en un repertorio culinario la cocina venezolana.

Tras investigaciones exhaustivas y con la ayuda de cocinera Magdalena Salavarría, Don Armando logra copilar los sabores de Venezuela en recetas. El resultado es el libro ‘Mi cocina, a la manera de Caracas’, quien marcó un punto de inflexión en la cocina venezolana.

“Trataba de materializar y conservar lo que hasta entonces había sido para mí un interés permanente […]: la buena y variada comida a la que tenía acceso en mi casa, en mi ciudad, en mi país. Al principio era quizás la manifestación de un deseo personal: poder continuar gozando de la comida a que estaba acostumbrado desde la infancia. Con el tiempo, cuando empecé a darme cuenta clara de la riqueza de nuestra cocina, de sus inmensas posibilidades, el sentido de urgencia se hizo más fuerte y más amplio. Se trataba de salvar y transmitir a las nuevas generaciones una parte de nuestra identidad que se estaba perdiendo, de la que ya comenzábamos a sentirnos huérfanos, la cocina venezolana”, menciona Don Armando.

Herencia de Don Armando

El legado de Don Armando —tal y como esboza el libro de Rossana Di Turi—ha dejado a las nuevas generaciones un repertorio atávico de la gastronomía local. Dicha herencia incluye 18 recetarios de cocina, entre el que destaca el clásico libro rojo ‘Mi Cocina, a la manera de Caracas’. Éste último se mantiene vigente treinta años después de su publicación. Además, es una referencia obligada en la gastronomía venezolana.

Por si fuera poco, Don Armando ha volcado esfuerzos en la investigación de productos autóctonos a fin de preservar nuestros sabores.  Preocupado por el resguardo de la cocina venezolana, formó parte de la creación Centro de Estudios Gastronómicos (CEGA). Además, junto a Ben Ami Fihman y John Zubillaga, funda la Academia Venezolana de Gastronomía.

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