Triplets, un restaurante con una historia alucinante

Triplets Roumanian Steakhouse
Los hermanos se reencontraron a los 19 años y más tarde abrieron un restaurante juntos / Foto vía: Twitter.com

Muchos locales gastronómicos tienen una interesante historia detrás de su origen, pero ninguna como la de Triplets Roumanian Steakhouse, un local de unos trillizos que se reencontraron 19 años después de su nacimiento.

Triplets fue uno de los lugares neoyorquinos de moda durante la década de 1980. Ubicado en Soho, fue punto de encuentro de una buena propuesta gastronómica y fiestas nocturnas a las que acudían cientos de personas constantemente.

Una historia surreal

Los protagonistas de este restaurante y de esta increíble historia son los trillizos Edward “Eddy” Galland, David Kellman y Robert “Bobby” Shafran. Nacidos el 12 de julio de 1961, el trío fue dado en adopción por su madre y fueron acogidos por familias diferentes.

19 años después, por cuestiones del destino, Eddy y Bobby se conocieron, lo cual causó revuelo en los medios de comunicación, pues no todos los días unos hermanos idénticos se encuentran casualmente. Lo que pocos sabían e imaginaban es que había un tercero: David, quien llegó a sus hermanos gracias a la noticia en los periódicos.

Fue así como los tres iniciaron una nueva etapa en sus vidas. Su caso, que está documentado en el largometraje “Three Identical Strangers” (Netflix), muestra cómo los tres desarrollaron una relación muy cercana en poco tiempo.

Robert, David y Edward se convirtieron en mejores amigos, compañeros de vivienda y estudios e incluso estrellas de televisión, figurando en diversos programas de entrevistas. Más adelante en sus vidas, también se volvieron socios comerciales al abrir un restaurante.

Triplets Roumanian Steakhouse
A pesar de ser criados en hogares separados, eran muy parecidos más allá del físico / Foto vía: Twitter.com

Los trillizos trabajaron un tiempo en Sammy’s Roumanian Restaurant, un local de carnes que servía platos propios de Europa del este y de la tradición judía. Tanto les gustaba la propuesta, que abrieron una especio de recinto “gemelo” de este: Triplets Roumanian Steakhouse.

Dado a la fama que tenían los tres por su historia, así como por la calidad de su propuesta y buen ambiente, el sitio ganó notoriedad. Una de las principales fortalezas estaba en la calidez del trato, pues el trío se encargaba de que “las personas entrarán como desconocidos y se fueran como amigos”.

“Enormes porciones de bistec, chuletas de ternera o pollo, repollo relleno, hígado picado, caldo de pollo, puré de papas con chicharrones de pollo y tortitas de papa”, son algunos de los platos que se podían encontrar en Triplets según un trabajo de la agencia AP News de elaborado en 1988.

El trágico final de Triplets

Triplets Roumanian Steakhouse
Los hermanos se encontraron por casualidad a los 19 años / Foto vía: ApNews.com

Lo que vivieron Edward Galland, David Kellman y Robert Shafran pasó de ser un cuento fantástico a algo un poco más oscuro con el tiempo. Gracias a una investigación periodística de Lawrence Wright, se descubrió que habían sido parte de un experimento el cual estudiaba el desarrollo de gemelos o trillizos en ambientes familiares distintos que fue dirigido por el psicoanalista austríaco Peter Neubauer.

La noticia causó graves daños psicológicos en los hermanos, quienes debieron lidiar con ello. Hoy en día, David y Eddy viven con sus familias, mientras que Bobby falleció en 1995.

En cuanto al restaurante, luego de varios años de éxito, cerró sus puertas. Según algunas fuertes, el cese de actividades ocurrió a mediados del 2000.

También le puede interesar: Las fraternidades de la gastronomía española

Con información de APNews y WashingtonPost