Esquina La Milanesa

Hay algo entrañable en la milanesa, una cualidad de suyo familiar. No importa en qué país sea servida ni con cuál receta “definitiva” sea preparada, es siempre la promesa de un plato reconfortante, sabroso y cercano.

Cotolleta alla milanese para los italianos, Wiener Schnitzel para los austríacos (que la acompañan con mermelada de fresa), “mila” cariñosamente para los argentinos, ha sido asimismo referencia en los hogares de Venezuela por largo tiempo -producto, sobre todo, de la inmigración italiana-.

Fue esa suerte de proximidad, de guiño a la nonna, así como la idea de diferenciarse en el mercado caraqueño lo que llevó a Maximiliano Paris (gerente) y sus socias, Ana María Fanianos y Jennifer Gaggia, a concebir un restaurante que le rindiera tributo: Esquina La Milanesa.

Rápido y goloso

Esquina La Milanesa

Instalados desde hace dos años en El Rosal, epicentro empresarial y comercial caraqueño, el concepto fue inspirado en locales argentinos que se especializan en el plato y la idea era ofrecer una opción rápida, contundente e innovadora a comensales cortos de tiempo.

La carta fue concebida a la manera de un restaurante –no es un establecimiento precisamente fast food– y las recetas debían partir de lo que el trío considera condiciones sine qua non para que una milanesa sea verdaderamente perfecta: fritura controlada –en temperatura y calidad del aceite-; apanado crocante -“seco” en el buen sentido-; y grosor consistente en la proteína –a diferencia de quienes piensan que debe basarse en un filete muy delgado-.

“Hacemos la milanesa un poquito más gruesa, siempre nos ha gustado que tenga buen grosor, logra que la carne esté más jugosa y evitas que el apanado se sienta más que la proteína -explica Maximiliano-. Trabajamos con tres tipos de carne: lomito o solomo en su defecto, porque a veces no se consigue el primero, pechuga de pollo y lomo de cerdo. Puede ordenarse cualquiera en la combinación que se prefiera”.

De allí en adelante, la creatividad es territorio de los toppings, algunos ya clásicos del restaurante y otros que se suman al menú para celebrar el segundo aniversario. En total son 15 milanesas más las novedades, para eventualmente llegar hasta 20, refiere el gerente.

Y sí, están de 20

Esquina La Milanesa

Servidas en porciones generosas, lo advertido en lo dicho se constata en el hecho: buenos trozos de proteína llegan a las mesas envueltos en exteriores crocantes y sin rastros de aceite. Decantarse por un topping específico termina siendo casi un aprieto, pero los habituales ya han definido su top 5 y eso colabora con la indecisión de los primerizos. El propio Paris auxilia con la descripción.

* Suiza: “El topping es de queso emmental y mozzarella, se mete a gratinar y se corona con champiñones salteados con aceite de trufa”.

* Esquina: “Viene coronada con cebollas caramelizadas, huevo frito y tocineta”.

* Española. “Lleva queso manchego con mozzarella, trocitos de chistorra, se mete a gratinar y se baña con un alioli de peperoncini que le da un toquecito picante”.

* Americana: “Con queso cheddar fundido, trocitos de tocineta crujiente y cebollín”.

* Pera Azul: “Se cubre con una crema de roquefort y brie, pera rebanada tipo carpaccio y praliné de almendras y nueces con sal marina. Aquí juegas con texturas como el ‘cronchi’ del caramelo y la fibra de la pera…”.

Esquina La Milanesa

Por supuesto, entre gustos y colores (muchos), no se quedan atrás la Capresa (cubierta de queso mozzarella y dados de tomate aderezados con pesto), la Macondo (con queso blanco y trocitos de tajada bañados con syrup de papelón) o, por qué no, la Clásica: retadora en su sencillez y acompañada de limón.

Con serias intenciones de destronarlas vendrán las nuevas, que permanecerán en la carta dependiendo de la receptividad:

* Cabra Roja: Gratinada con quesos mozzarella y de cabra, coronada con chutney de tomate perfumado con hierbas, canela y whisky.

* Nocci: Cubierta con quesos mozzarella y brie, con lluvia de nueces crocantes coronada con miel.

* Fiona: Queso mozzarella, crema de espinaca y parmesano al gratén cubierta por champiñones.

Mejor bien acompañadas

Esquina La Milanesa

La oferta de contornos es igualmente variada y tentadora: “Los dos más exitosos son, primero, unas papas que se rebanan como un carpaccio, se meten en una cazuela de hierro y se gratinan con una crema que lleva mantequilla, queso mozarrella y parmesano, y los ñoquis de plátano, que pasamos por freidora para que queden crocantes por fuera, con su salsa a base de roquefort y brie, con miel y ciboulette para decorar”.

En general, las milanesas vienen con mezclum de lechugas aderezado con vinagreta de mostaza, miel, vinagre balsámico y aceite de oliva. Las tradicionales papas fritas son una opción entre los contornos, presentadas junto a un alioli perfumado con ajo rostizado.

En el apartado de las entradas, Maximiliano Paris indica que hay preferencias indiscutibles: “Los aros de cebolla están entre los favoritos, su apanado, a diferencia del tradicional, se hace con hojuelas de maíz y queda bien pegadito, crujiente… Los aros vienen con una mayonesa a base de chipotle. También están las arepitas que se preparan con harina de maíz amarillo y se mezclan con morcilla, rellenas de queso gouda, acompañadas con guacamole. Y solicitan mucho los patacones que son tostones coronados con queso blanco, guacamole y pico de gallo”.

Esquina La Milanesa

Por otro lado, el menú contempla hamburguesas con pan artesanal que pueden ser servidas con los mismos toppings de las milanesas, ensaladas y, para el cierre dulce: cheesecake de frutos rojos, nutella u oreo, fondant de chocolate y apple crumble.

¡El festín, señores, está servido!

Coordenadas

Esquina La Milanesa está ubicada en la Avenida Tamanaco de El Rosal, con calle Mohedano, Centro Seguros SudAmerica, Planta Baja. Horario: de lunes a viernes desde las 7:30am a 5:00pm, y algunos sábados (anunciados previamente) desde las 12:00pm a 5:00pm. El establecimiento cuenta con estacionamiento para el público en general,  sellando el ticket del mismo.

En Instagram: @esquinalamilanesa

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