Bodega del Riojano: el arte y la cocina se encuentran

La Bodega del Riojano / Museo Redondo
El sitio resalta por su "Museo Redondo" / Foto vía: ElEspañol.com

En la hermosa ciudad de Santander (Cantabria), se ubica un restaurante lleno de tradición donde el arte toma protagonismo: la Bodega del Riojano.

El local es conocido, más allá de su buena comida y propuesta gastronómica, por el “Museo Redondo”, En este sitio, las tapas de las barricas o cubas de vino se transforman en hermosas pinturas que decoran sus paredes.

Una tradición entre los artístico y el buen comer

La Bodega del Riojano / Museo Redondo
Las pinturas están en las tapas de las barricas de vino / Foto vía: GuíaRepsol.com

La Bodega del Riojano tiene sus orígenes en 1938. En aquel entonces, era un lugar que vendía vinos a granel que fue fundado por Vítores Merino y Guillermina Vallejo.

Desde el siglo pasado este restaurante, que incluso cuenta con la distinción “El plato Michelin” y un sol Repsol, ya empezaba a adornar sus instalaciones con esta propuesta particular.

Desde 2009, es propiedad de Carlos Crespo, quien ha impulsado aún más esta dualidad entre arte y gastronomía. Esta combinación, hace que sin dudas sea un destino que Santander que hay que visitar si se pasea por la ciudad.

La Bodega del Riojano / Museo Redondo
También hay buena comida tradicional / Foto vía: GuíaRepsol.com

Al hablar de su menú, se puede gozar de entradas como el “Jamón ibérico de bellota cortado a cuchillo” o los “Quesucos cantábricos. Mientras, hay una variedad de ensaladas tradicionales como la “Ensaladilla rusa” o la “Ensalada de bacalao con pil-pil de aceitunas”. Entre sus platos fuertes hay tres que son sello de la casa: los “Caracoles guisados a la riojana”, el “Cachón guisado en su tinta” y los “Pimientos del piquillo rellenos de carne.

También hay varias recetas con productos del mar, de carnes y una amplia lista de postres. Para los amantes del dulce, su arroz con leche es una joya imperdible.

El arte se apodera de la Bodega del Riojano

Museo Redondo
La colección de obras es amplia / Foto vía: BodegaDelRiojano.com

Comer aquí es todo un lujo que no solo deleita al paladar, sino también visualmente. Decenas de tapas de barricas, pintadas con diferentes estilos y colores, abundan por cualquier lugar que se mire.

La relación del recinto con el arte comenzó hace muchos gracias a Vitores Merino, quien era muy amigo del galerista Manuel Arce. Por esta amistad, muchos artistas acudieron al restaurante a pintar en vivo. Se dice que, cuando Merino dejó el plano terrenal, el local atesoraba hasta 60 obras en su Museo Redondo.

Museo Redondo
Muchos artistas españoles han compartido su talento en la Bodega del Riojano / Foto vía: BodegaDelRiojano.com

Con Crespo esta tradición se ha mantenido e, incluso, se intensificó. El nuevo propietario dio cabida a otros formatos de expresión, como la fotografía u otros estilos artísticos más modernos y urbanos. Según ha explicado el dueño, ha tenido que parar su colección porque ya no caben más. Aunque algunas las usa en otros proyectos o propiedades.

En Santander, pasar por la Bodega del Riojano es una obligación. Platos cuidadosamente elaborados con productos locales, una buena selección de vinos y, como otro punto fuerte, su colección de arte lo hacen muy interesante para conocer.

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Con información de ABC y BodegaDelRiojano