Newsletter

Síguenos

Michel-Jack Chasseuil, el hombre de las miles de botellas

Para muchos, coleccionar vinos es un hobby, mientras que para otros es un tema mucho más serio. Tal es el caso del francés Michel-Jack Chasseuil, quien ha logrado levantar una de las bodegas personales más atractivas del mundo, con una cifra superior a los 40.000 ejemplares.

El galo, de 79 años, ha llevado su vida bajo el juramento inquebrantable de no descorchar ninguno de sus tesoros, conservándolos en lo que muchos conocen como “el Louvre del vino”.

Coleccionista de vino Michel-Jack Chasseuil
Chasseuil tiene botellas con más de dos siglos de existencia / Foto vía: Insider.com

Oriundo del pueblo de La Chapelle-Bâton, ubicado en la región de Deux-Sèvres, al oeste francés, siempre mostró dotes de coleccionista. Hijo de un cartero, durante su infancia y primeros años de adultez se dedicó a reunir sellos postales y diversos minerales.

Fue en la década de 1980 cuando su pasión por el vino comenzó a aflorar, dando inicio a su búsqueda de botellas de gran valor. Desde entonces, no ha parado en su misión de seguir ampliando su colección, que también reúne otros tipos de licores, como ron o whisky, aunque en menor proporción.

Su extensa bodega se ubica en la antigua casa de sus abuelos, que se ha transformado en el hogar de resguardo de sus miles de botellas. Según Michel-Jack Chasseuil, y quienes han visitado el lugar, entrar es “retroceder en el tiempo”. Por donde se mire, cajas por montones o botellas se acomodan en el sitio, haciéndolo todo un deleite para los apasionados del sector vinícola.

Un tesoro hecho botellas de vino

Coleccionista de vino Michel-Jack Chasseuil
El sitio se encuentra en remodelación para recibir nuevamente a los visitantes en 2021 / Foto vía: Insider.com

Por años, el francés ha logrado dar con verdaderas rarezas. De todas sus posesiones, resalta un centenar en su libro 100 Vintage Treasures: From the World’s Finest Wine Cellar. En el texto, nombra los vinos más particulares de su bodega, donde resaltan algunos de Francia, España, Italia y Portugal, entre otros países. Muchas de estas bebidas, tienen décadas de existencia, con algunas que datan de inicios del siglo XIX.

 Hoy en día, varias de las botellas se han revalorizado, llegando a costar cientos de miles de dólares. Debido a esto, Michel-Jack Chasseuil ha sufrido varios intentos de robo. El más importante ocurrió en 2014, cuando varios hombres irrumpieran en su hogar y lo tuvieran secuestrado por dos horas. Los asaltantes no lograron ingresar a la bodega principal, gracias a las puertas de seguridad, huyendo con algunos “vinos de baja calidad”. Finalmente, fueron apresados en 2017.

Pese al arduo trabajo de recolección de ejemplares, su empeño tiene detractores. Aubert de Villaine, codirector de la reconocida finca Romanée-Conti, llegó a expresar que, pese al respeto que tiene por el coleccionista, es triste que muchas botellas nunca serán descorchadas. En contadas ocasiones, Chasseuil ha dado pie para que sus vinos sean degustados. Una de las últimas fue en 2015, cuando brindó la oportunidad a 10 personas de probar algunas de sus botellas por un precio de 10.000 euros. Por otro lado, Michel-Jack ha expresado que no se arrepiente de lo que hace con sus propiedades y que a lo largo de su vida “ha bebido de todo”.

Coleccionista de vino Michel-Jack Chasseuil
Su pasíon como coleccionista de vinos empezó en la década de 1980 / Foto vía: LesEchos.fr

Actualmente, la bodega se encuentra en proceso de remodelación. El objetivo del francés es ofrecer una mejor experiencia para los visitantes. Desde alianzas con hoteles cercanos, hasta crear un sistema antitemblores para proteger sus botellas son parte del proyecto. Se espera que vuelva a recibir turistas a mediados de 2021.

También le puede interesar: La copa negra, una posibilidad de divertirse con el vino

#CocinaYVino

Buena comida, buen vino
y buena compañía

Síguenos en Instagram