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Álvaro Palacios: “Soy un humilde labrador, cada día más”

En el mundo del vino, a nivel internacional, el español Álvaro Palacios no requiere presentación. Tampoco sus tres bodegas. Tres décadas en la cresta de la ola desde que recuperara para el mundo la zona del Priorat, un área vitivinícola muy escarpada, y enclavada en la provincia de Tarragona. Palacios, oriundo de La Rioja, se instaló en Gratallops, a finales de los 80, casi con una mano delante y otra detrás, pero con un sueño muy grande: elaborar vinos de gran éxito. De ahí sale L’Ermita, uno de los vinos más codiciados del planeta.

Con el mismo afán recaló, años después, en el Bierzo (León) junto a su sobrino Ricardo Pérez. De allí sale La Faraona, otro de sus grandes vinos; también otro de los más deseados del mundo. Por ese instinto para localizar territorios propicios para la elaboración de no solo buenos vinos, sino vinos excelentes, la revista Decanter otorgó a Álvaro Palacios en 2015 el título de “Man of the Year”. Este galardón solo lo han conseguido dos españoles más, Juan Ignacio Domecq y Miguel Torres, y en pasadas ediciones.

Palacios es miembro de una familia ligada al vino. Por parte de madre, él es quinta generación vinatera, y su padre fundó en 1948 la bodega Palacios Remondo en Alfaro, su localidad de nacimiento. Formado en Burdeos como enólogo, también trabajó en modo prácticas en Petrus, mítica bodega de Burdeos, y en Stags Leap (California). De su etapa americana dice haber conseguido un buen nivel de inglés, aunque la elaboración del vino, muy tecnológica, no hizo mucha mella en él.

Es el séptimo de nueve hermanos, cuatro de ellos dedicados al mundo del vino, y tras sus éxitos en Priorat y Bierzo, volvió la mirada a la bodega familiar en Alfaro donde muestra esa impronta tan personal que le dio a conocer. Esta entrevista se ha hecho con el enólogo, en tiempos de coronavirus, instalado estos días en Alfaro.

¿Álvaro Palacios es enólogo, bodeguero o viticultor?

Las tres cosas. ¡Esto es un no parar! Disfruto con todos los procesos, también con el comercial. Pero el más apasionante es el de viticultor. En la viña, en la naturaleza, es donde empieza todo, lo que te pone los pies en el suelo.

Álvaro Palacios, 'Man of the Year' y portada de Decanter en 2015
Álvaro Palacios, ‘Man of the Year’ y portada de Decanter en 2015

Es uno de los hombres del vino más exitosos de España y del mundo. Cuando empezó vendiendo barricas para conseguir liquidez para producir en el Priorat, ¿vislumbró el éxito?

¡Gracias! Empecé en Priorat de cero, y sí, la venta de barricas me ayudó. Con ello aprendí muchísimo, conocí todas las zonas de España, y los fines de semana los dedicaba a cuidar de las viñas en Gratallops. Lo cierto es que a Priorat fui con la certeza de que todo sería un éxito: pasión, ilusión, la calidad de esta zona maravillosa y el momento de España entonces fueron clave.

Usted es artífice de grandes vinos que se llegan a adquirir por más de mil euros. ¿Cómo se venden?

Su cotización radica en la grandeza y clase que llevan dentro, además de proceder de un entorno genuino y veraz. Cuando un viñedo tiene una gracia casi divina y se encuentra en una región donde todo tiene sentido, suceden vinos así. Por otro lado, hay que estar en el lugar adecuado, donde se comercializan los grandes vinos. Y estar sin complejos, muy seguro de tu viña y de ti mismo.

En una entrevista en 2015 afirmaba que los vinos españoles tienen más peso en el mundo de lo que se cree. ¿Sigue pensando lo mismo?

En tan solo 30 años se ha avanzado muchísimo. En el subconsciente todos sabían (y saben) lo importante que es España como país productor del Viejo Mundo, además de ser el país con más hectáreas de viña de todo el planeta. Y eso es muy seductor. Si aún no se ha conseguido más es porque no nos gusta viajar y seguimos sin creérnoslo del todo. Es una pena que aún no haya un gran número de vinos de alta cotización de diferentes regiones de España.

¿En cuántos países está Álvaro Palacios en la actualidad?

Estamos en noventa países directamente desde bodega, pero algunas botellas llegan a grandes restaurantes, hoteles o tiendas de islas maravillosas o pequeños países de importadores de otros lugares.

Las consecuencias de la pandemia

La actual pandemia, ¿en qué está afectando al sector del vino mundial?

Obviamente, a la reducción de ventas. Y ello es debido a la insólita situación de que gran número de restaurantes estén cerrados.

¿Hay alguna medida específica y global para que el sector del vino salga lo menos afectado posible de la crisis que está dejando la COVID-19?

Que entremos en la normalidad lo antes posible.

En el caso de sus bodegas, ¿cómo ha afectado a la exportación?

La exportación está ayudando muchísimo, tenemos muchos clientes con venta directa a consumidores finales y, además, estamos haciendo buenas operaciones con cadenas de tiendas y alimentación.

¿Trabaja Álvaro Palacios con viticultores?  Si es así, ¿cómo afronta la vendimia de este año?

Sí, en las tres bodegas, para nuestros vinos de introducción. Estamos haciendo previsiones de venta de vino hasta agosto para ver así la capacidad de la que dispondremos para poder entrar todas las uvas. El problema es que parece que viene una de esas cosechas muy abundantes, lo que hará que nos tengamos que comprometer con una serie concreta de kilos por viticultor.

Ahora la protagonista es la COVID-19, pero el cambio climático sigue estando ahí. ¿Cómo afectará esto al mundo del vino?

Los problemas serán los mismos, un continuo manejo de retos. Ahora está lloviendo como hacia décadas, quizás por la parada de todos los aviones del mundo. El problema del cambio climático volverá y con ello llevamos trabajando y aprendiendo desde hace tiempo. Hay formas de convivir con él, incluso trabajar con más calidad. La vida es una continua sucesión de nuevos retos.

Vendimia en Priorat
Vendimia en los viñedos de Álvaro Palacios en Priorat

La anterior crisis parece que devolvió a ciertas personas al campo. ¿Cómo andan ahora las bodegas Álvaro Palacios de trabajadores o cómo andarán en la era post Covid-19?

En nuestro caso, nuestros trabajadores de la viña son fijos y, gracias a Dios, están todos trabajando. Esperemos poder seguir así y salir adelante.

El vino en España

¿Cree que el viñedo español se puede clasificar de manera similar a como lo ha hecho el Priorat?

¡Sería un gran acierto! Se daría una imagen de unidad, coordinación y enfoque. Este sistema de ordenación y clasificación es el que ya existe en Bruselas, históricamente diseñado por Francia para los vinos de municipio, gran viña clasificada, etcétera.  Con más o menos requisitos se utiliza en Italia y Alemania.

En España nos falta convencernos de que tenemos que hacer vinos de cotización superior pero aún no hemos creado esa atmósfera. Ahí sí que estamos avanzando muy despacio.

Uvas del Priorat en su punto óptimo
Uvas del Priorat en su punto óptimo

Una de sus recetas para el éxito es “gastar mucho asiento de avión”. ¿Cómo quedará esa labor comercial y de difusión de nuestras marcas en un mundo post-COVID?

Yo creo que vamos a volver a viajar igual o más que antes, para bien o para mal.

Se habla de su instinto para encontrar tierras no explotadas con capacidad para dar vinos excelentes. ¿Le lleva ahora su instinto a algún sitio?

Nuestra filosofía es vivir nuestra vida como viticultores, haciendo los mejores vinos. Nos gusta pisar la uva de nuestros mejores viñedos y sería imposible hacerlo a la vez en más zonas. Una pena porque España está llena de grandes tesoros vitivinícolas.

Álvaro Palacios: la persona tras el profesional

En el programa Arrelats de TV3 de hace un par de años, le he visto emocionarse hablando de su hija. ¿Se está educando para ser su sucesora?

Lola cata mejor que yo y, como mujer, tiene mucha más sensibilidad. Es muy trabajadora y lo que más le gusta es “meter las manos en la masa”. Lleva años preparándose muchísimo internacionalmente, y mi máxima aspiración es que sea muy feliz.

Álvaro Palacios en la parcela L'Ermita en Priorat
Álvaro Palacios en la parcela L’Ermita en Priorat

En ese mismo programa, le he visto beber vino en bota, en vasito y cantar una jota. ¿Ese es Álvaro Palacios o es el hombre de mundo sofisticado que gana premios como el Fuera de Serie?

Soy un tío de pueblo, de Alfaro. Me gusta mucho divertirme y lo hago de igual manera con mi gente de toda la vida, que en Asia con mis amigos y clientes de allí. Soy un humilde labrador, cada día más.

¿Qué siente al beber una copa de vino? ¿Qué encuentra en ella?

Lo que realmente seduce de un gran vino son sus maravillosos poderes, el placer de su textura, su dimensión de aromas y sabores puros, su misterio y, sobre todo, su magia. Es algo tan íntimo que resulta imposible describir.

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