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La «sanadora» kétchup y su camino a la fama

Es el alma de la fiesta en hamburguesas y como acompañante de las papas fritas. La invitada preferida, el toque de gracia. Los más fanáticos no pueden consumir ningún alimento sin la presencia de esta espesa salsa roja sobre sus platillos. Hecha a base de tomates, vinagre, especias, azúcar y sal, la kétchup es fiel pareja de gran cantidad de preparaciones, aliada innegable de las pastas e ingrediente que hace derivar otros tipos de aderezos,como la salsa rosada.

Hoy es un producto de una gran comercialización a nivel mundial y de elevado consumo. Pero detrás del camino a la fama, hay una historia larga e interesante que recoge sus orígenes. Hoy le contamos cómo llegó a lo más alto del podio entre las salsas.

Salsa kétchup

¿Sabías qué?

  • Tiene como origeneal ketsiap chino, una salsa picante que acompañaba el pescado y en ocasiones la carne, pero que no incluía el tomate entre sus ingredientes.
  • Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra proviene del chino kôechiap, que significa “salsa de pescado en escabeche”.
  • A finales del siglo XVII, muestras del producto llegaron a Inglaterra provenientes de Malasia.
  • En 1690 aparece el termino “catchup” en la prensa inglesa.
  • Para el año 1711 se empezó a utilizar el termino kétchup en el país británico.

¿Salsa de tomate como medicina?

A pesar de ser uno de los condimentos más utilizados en el mundo, al comienzo su comercialización no tenía la intención de que sazonara alimentos, sino que la mostraron al público con una función más particular: como medicina.

Finalizando la década de 1830, el doctor estadounidense Archibald Miles tuvo una idea para impulsar las ventas de la kétchup, que consistía en exponer sus presuntas propiedades curativas. Debido a este interés, se funda en 1837 Dr. Miles Compound Extract of Tomato, empresa que manufacturó en un pequeño laboratorio de Cincinnati cantidades de kétchup que serían vendidas al mercado como una especie de “píldora sanadora”.

A raíz de esto, se incrementaron las ventas en territorio estadounidense y se popularizó la venta, al punto que vendedores ambulantes mercadeaban sus propias creaciones de esta salsa, la cual, aseguraban, podía curarlo todo, desde la calvicie hasta el llamado “pie de atleta”. Sin embargo, al no existir una fundamentación de las propiedades que exponían estos mercaderes, el negocio de la “kétchup sanadora” fracasó y muchos cerraron sus comercios.

El contrataque de Henry John Heinz

Luego del fracaso medicinal de la salsa de tomate, las ventas cayeron bruscamente y el producto no era ampliamente conocido. Pero la historia dio un vuelco en el año 1876, cuando el negocio iniciado por Henry John Heinz lanzó al mercado un invento que revolucionaría todo: la tradicional salsa kétchup.

Desde ese momento comenzó el éxito rotundo de la empresa productora de salsas. No obstante, la fama en cualquier rincón del planeta ocurre en 1990, año en que se comienza a comercializar en envases plásticos.

Pese a la enorme cantidad de ventas de la empresa Heinz, se reutilizó el argumento de las propiedades curativas del tomate como método para reimpulsar el nombre de la compañía. En 1998, H. J. Heinz Company recolectó estudios científicos que decían que la kétchup contenía propiedades antioxidantes y que incluso podía prevenir el cáncer de próstata, padecimientos cardíacos, reducir el colesterol o combatir la osteoporosis. Esto con el fin de reafirmar aún más los niveles de ventas de la salsa de tomate.

Finalmente, la relación de la kétchup con el ámbito medicinal fue truncada por la Agencia Estadounidense de Administración de Alimentos y Fármacos cuando prohibió publicitar esas cualidades del producto sin un sustento real.

De esta manera, después de muchos giros en cuanto a su uso e historia, la ketchup ha logrado absolutamente adentrarse en los gustos de la población mundial, la cual no puede resistirse a su maravilloso sabor. Por cierto, si bien no se han podido demostrar sus propiedades sanadoras, quién, a estas alturas, se atreve a negar que es la cura milagrosa para el ánimo de sus más acérrimos fanáticos.

Un plus, la receta casera de kétchup

Ingredientes

  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo picados
  • Una cebolla pequeña picada
  • 1 1/2 cucharadas de pimentón ahumado
  • 1 1/2 tazas de tomate picado en trozos
  • 3/4 tazas de vinagre
  • 1/2 taza de azúcar morena
  • 1/4 taza de salsa Worcestershire
  • 1/4 de taza de agua
  • Sal y pimienta

Preparación

  • Calentar el aceite de oliva en una olla a fuego medio-alto.
  • Agregar el ajo y la cebolla y cocinar hasta que estén dorados, unos 7 minutos.
  • Agregar la pasta de tomate y el pimentón y cocinar, revolviendo, hasta que estén ligeramente caramelizados, aproximadamente 2 minutos.
  • En la licuadora coloque, junto con los tomates picados, el vinagre de manzana, el azúcar morena, la salsa Worcestershire, la sal, la pimienta y el agua, hasta que quede suave.
  • Incorporar a la olla y llevar a fuego lento y cocinar hasta que se reduzca a la mitad, 35 a 40 minutos.

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Con información de Vix, Recuerdosdepandora y Culturizando.

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