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El buen anfitrión: comportamientos a evitar

Para ser un buen anfitrión no basta con tener una buena disposición. También hay algunos comportamientos que debe evitar. Así, un buen anfitrión, aparte de una actitud correcta, debe esforzarse en ser la persona imprescindible y con la que todo el mundo quiere hablar.

A la mayoría de las personas nos ha tocado ser anfitriones en nuestra casa, ya sea durante una cena o un almuerzo. El papel a desempeñar no es difícil, aunque requiere algunas normas obvias, y ciertos pasos a evitar.

Es posible que, aunque se organice la velada a conciencia, siempre se nos escape alguna cosa. Pero ello no quita que el comportamiento del anfitrión deba ser siempre impecable. Por ello, hemos recogido cuatro conductas erróneas que, en ningún caso, el buen anfitrión debe adoptar.

Lo contrario del buen anfitrión

Si nos esforzamos por recibir en casa, seguimos minuciosamente todos los pasos preparativos, no debemos estropearlo todo con ciertas maneras equivocadas. Cuando los invitados ya llegaron, hay malos anfitriones que adoptan actitudes inadecuadas. Justo lo que no hay que hacer para espantar a nuestro invitado, y lograr que se sienta bienvenido.

Cosas que un buen anfitrión no debe hacer y consejos para evitarlas

Desaparecer en la cocina

Es muy probable que el propio anfitrión no se dé cuenta. Hay ocasiones en las que el anfitrión pasa la velada en la cocina, organizando recetas, ultimando platos o preparando bebidas. Esto puede ser debido a que algunos invitados llegaron pronto, o a que la comida no estaba lista al completo. Es un comportamiento a evitar. El invitado, sobre todo, asiste para pasar un buen rato con el anfitrión, pudiendo departir con él.

Consejo: Intente planificar los tiempos de elaboración teniendo en cuenta variables como la llegada de los invitados.

Hablar sobre la comida

Es muy posible que usted vea fallos en sus platos inadvertidos por los invitados. No los comente y evite la queja. Seguramente sus invitados estarán deseando felicitarle: déjese halagar y tenga la velada en paz.

Consejo: las quejas nunca son buena compañía. «Espero que todo sea de su agrado, lo he hecho con todo mi cariño» es una buena frase si se dice sin darse mayor importancia.

Presumir de casa

Es de muy mal gusto presumir de nuestras posesiones materiales. Si el invitado se encuentra cómodo y si le gusta su casa, lo expresará sin lugar a dudas, buscando ser amable con su anfitrión. No es necesario el autobombo.

Consejo: la humildad es el mejor de los consejos.

Discutir en público

Es normal entre familias o parejas anfitrionas. Sin embargo, los invitados no tienen por qué participar de ello. Deje las discusiones para momentos privados y muestre su mejor sonrisa a los invitados.

Consejo: saque a colación temas como el deporte, las distintas novedades en arte y literatura, incluso series de las diversas plataformas audiovisuales. Son temas blancos que harán que la velada discurra de la mejor forma.

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#CocinaYVino

Buena comida, buen vino
y buena compañía

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