Ángel León
El líquido luminicente de Ángel León, durante la jornada inaugural de la XV edición de Madrid Fusión. / Javier Lizón / EFE

El chef del mar es conocido por su incursiones en el mundo culinario. Año tras año, cuando sube al estrado de Madrid Fusión pasan cosas increíbles y rompen los estándares de lo antes visto en la cocina. Y para muestra de ello lo que ocurrió durante su ponencia el día de hoy en ASISA Madrid Fusión 2017. Preguntas como “¿a qué sabe la luz?” o “¿qué es la luz abisal?” les dio respuesta Ángel León tras su exposición sobre caldos luminiscentes.

Ángel León y el sabor de la luz

Ángel LeónEsta técnica no es algo nuevo en el repertorio de Ángel León; en 2014 ya nos sorprendió con sus caldos luminiscentes. Tres años más tarde ha elevado su apuesta presentando avances en su descubrimiento que ha llegado hasta Harvard.

El camino que le ha llevado a poder llenar copas con líquido luminiscente ha sido complicado. Varios años de investigación experimentando con fitoplancton, calamares, bacterias o cangrejos, el descubrimiento de la brillante interacción entre la luciferina y luciferasa… o la frustración de no poder costear los 400.000 dólares que le exigía un laboratorio de EE UU para poder seguir avanzando.

Pero al final, rodeándose de científicos y apasionados de la cocina, ha conseguido dominar la técnica y comprobar que las moléculas luminiscentes; además pueden ser de varios colores, resisten la congelación, alcoholes de hasta 10 grados y temperaturas de hasta 70, pero que no soportan la acidez de un cítrico.

El descubrimiento definitivo ha sido el de un cangrejo asiático que, según Ángel León, se ha adaptado divinamente a Cádiz. El chef del mar lo convierte en polvo y, al mezclarse con agua, ilumina. “¿A qué sabe la luz?”, se ha preguntado sobre el escenario. “¡Pues a lo que quiera el cocinero!”, ha respondido.

Según Ángel León, gracias a sus avances podrán hacerse gin-tonics, caldos de puchero o croquetas luminiscentes.

La posibilidad de comer luz no solo tiene aplicaciones gastronómicas: puede ser de gran ayuda para los médicos porque ilumina el interior de nuestro cuerpo sin la necesidad de introducir linternas.

Vía: cadenaser.com

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