destilación

La destilación se originó en el Mediano o Lejano Oriente, aunque nadie sabe con exactitud cuándo ni dónde, también suele hacerse referencia a los monjes cuando se trata de conocer de dónde y cuando se originó ésta actividad.

Breve recuento de la historia de la destilación

Pero desde el Oriente llegó a la Europa del sudoeste durante la temprana Edad Media, a través de la expansión del imperio árabe, hacia el siglo VIII, extendiéndose pronto por todo el continente.

Algunas excavaciones arqueológicas revelan que ya en la antigua Mesopotamia se utilizaron aparatos de destilería muy primitivos, destinados a la producción de perfumes, bálsamos y esencias alrededor del año 3500 a.C.

La utilización de la destilación para la producción de espirituosos y licores ocurrió mucho después.

La cosa pasó así: el interés por la destilación era solamente científica, pues la religión árabe prohibía el consumo del alcohol (alcohol y alambique son términos árabes), y el arte de la destilación se fue perdiendo en el tiempo, hasta que en el siglo XII fue redescubierto por monjes, médicos, filósofos y alquimistas de Italia, Francia, Alemania, Irlanda y España, que ampliaron los usos del procedimiento, y llegaron a producir espirituosos y licores. Se hierven los líquidos, y cuando se vaporiza, sus elementos más volátiles se despiden primero, por lo que pueden ser recolectados y reconvertidos en líquidos en una forma más pura y concentrada. Así nacieron distintos licores en muchos lugares.

En los siglos XV y XVI ya la destilación se había convertido en un importante negocio, y distintas regiones se concentraban en la fabricación de espirituosos y licores. Se producía, por ejemplo, armañac en Gascuña, Francia, y los destiladores de la Charente francesa ya obtenían los
primeros coñacs. Se producían, al interior de los monasterios, algunos licores que combinaban muchas hierbas, que luego se hicieron famosos.

Comments

comments