Matanza del cerdo

Dicen que “a todo cochino le llega su sábado” y es que, por tradición, ese día de la semana se realiza la matanza del cerdo, una costumbre popular en países como España y Portugal. Su propósito es aprovechar las partes del animal y proveer alimento para el resto del año.

En el caso de los pueblos ibéricos, esta ocasión es un ritual de celebración y fiesta, con familiares y amigos cercanos. De ella derivan varios refranes españoles como “cuando se mata el gorrino o se muere la abuela, no se va a la escuela”. Esto porque se trata del sábado y, aunque hay algunas excepciones, en esos casos los niños no van a clases para participar en la ceremonia.

Fase previa

cerdos campo

La matanza del cerdo va mucho más allá del acto en sí. De hecho, empieza 10 u 11 meses antes con una primera fase llamada engorde. Durante ese tiempo, el cochino es alimentado y cebado, hasta alcanzar el peso adecuado.

La segunda etapa es la inmolación. Tras el acuchillamiento, se deja desangrar y se recolecta todo el líquido para utilizarlo luego. Cumplido ese paso, se baña con agua hirviendo y, con ayuda de chapas de refresco, se retira toda la piel. Generalmente, en este proceso participan varias personas para hacerlo más rápido.

Finalmente, se despieza el animal. Cada corte de carne es seleccionado para distintos fines y cada persona es responsable de una tarea: limpiar el estómago y hacer embutidos como chorizos, morcillas y butifarras; poner en salazón el tocino; separar lomos, costillas y otras partes.

Un festín para celebrar la matanza del cerdo

Dependiendo de la zona en la que se realice, se puede conseguir una gran variedad de platos. Por ejemplo, en Galicia suele prepararse filloas de sangue, una suerte de crepes donde la sangre es el ingrediente principal, y en Cantabria se hace borono, un tipo de morcilla sin embutir.

Después del arduo día de trabajo, viene la gran comilona. Allí todos pasan a ser comensales y disfrutan de un gran festín culinario.

Te puede interesar: Competencias y eventos en torno a mixología y coctelería

Comments

comments