Leonardo da Vinci, un apasionado de la viticultura
Su viñedo y edificios de los alrededores ahora son parte de un museo en la ciudad de Milán / Foto vía: VignaDiLeonardo.com

Uno de los personajes más icónicos y enigmáticos de la historia. El ilustre Leonardo da Vinci (1452–1519) dejó un legado de obras de todo tipo que aún son motivo de admiración. Quizás, uno de los motores de su infinita inspiración fue el vino, bebida que por sus escritos se sabe lo enamoraba. Sin embargo, pocos conocen que el artista e inventor italiano también era un entusiasta de la viticultura, contando con su propio viñedo.

La historia comienza cuando el duque de Milán, Ludovico Sforza, le pidiera al florentino que elaborará una de sus pinturas más famosas: La Última Cena, donde recreó una de las escenas bíblicas más populares, inmortalizándola en el refractario del convento Santa Maria delle Grazie, donde aún se encuentra.

Tal fue el agrado del mandatario milanés, que le regaló un campo de vides al icónico polímata, aproximadamente en 1498.  Así, da Vinci comenzó a relacionarse con las uvas, produciendo su propio vino. El lugar se encuentra en las cercanías de la Casa Atellani, antiguo palacio del siglo XV, y se estima que el viñedo superaba los 10.000 metros cuadrados originalmente.

Leonardo da Vinci, un apasionado de la viticultura
El campo de vides fue restaurando en 2015 luego de años de investigación / Foto vía: WineSpectator.com

Sin embargo, las cosas dieron un giro brusco cuando a mediados de 1500 los franceses invadieran la ciudad al norte de Italia, obligando al pintor a escapar de la urbe. Por un tiempo, estuvo alejado del viñedo, pero Luis XII, monarca galo que ahora mandaba en el lugar, admiraba su trabajo y lo invitó a volver para que continuara con varias obras inacabadas.

De esta forma, Leonardo da Vinci logró recuperar sus tierras, las cuales mantuvo hasta su muerte en 1519. Se conoce que, en su testamento, dejó parte del viñedo a su sirviente y otra a su ayudante y también pintor, Gian Giacomo Caprotti da Oreno.

Con el pasar de los años, las numerosas guerras, el olvido y otras cuestiones, llevaron a que el amado terreno del florentino se perdiera y arruinará.

El renacimiento de un sueño

Leonardo da Vinci, un apasionado de la viticultura
El sitio puede ser visitado por los turistas para conocer sobre la historia del lugar y su relación con Leonardo da Vinci / Foto vía: Musement.com

En 2015, gracias al trabajo del enólogo Luca Maroni y genetistas de la Universidad de Milán, se comenzaron trabajos para revitalizar las vides del artista. Luego de varios años de estudio, los especialistas determinaron las especies que solían estar en el sitio, reconstruyéndolo.

El esfuerzo culminó en la apertura del Museo Casa degli Atellani y la Vigna di Leonardo, que permite recorrer ambos lugares en un viaje al pasado. La experiencia ofrece un paseo por las instalaciones, el viñedo, ofertas gastronómicas típicas de Milán y más.

Jacopo Ghilardotti, historiador del museo, compartió que en 2018 se realizó la primera cosecha y que estiman que para finales de 2019 se realice una subasta de 330 botellas al estilo del vino original de Leonardo da Vinci.

Las entradas tienen un costo de 10 euros para adultos y ocho euros para personas mayores de 65 años y entre seis y 18. Niños menores de cinco entran gratis.

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