Bota de vino
Bota de vino tradicional / Foto: Cocina y Vino

La bota de vino es un recipiente elaborado con piel de cabra. Se utiliza para transportarlo, conservarlo y mantenerlo fresco. La piel de cabra es muy resistente y manejable. Por ello, la bota de vino se comenzó a elaborar en tiempos inmemoriales. Aunque hay conocimiento de botas en distintos puntos del planeta y en distintas épocas, quizás el pueblo que ha contribuido más a su difusión y uso es el español. Precisamente El Quijote tiene bastantes referencias a ella. Además, aunque ha dejado de ser un objeto cotidiano, todas las tiendas de souvenirs españolas comercializan la bota. Hubo tiempos en los que fue símbolo de España.

Botas de vino de calidad

Todavía quedan algunas empresas artesanas que siguen fabricando botas. Tal es el caso de la Espartería Juan Sánchez, en Madrid, que las fabrica a mano desde 1927. También la empresa navarra Las Tres Z.Z.Z. Situada en Pamplona y fundada en 1917, aunque su fundador ya fabricaba botas desde 1873.

La bota de los últimos 100 o 200 años tiene forma de lágrima con un interior impermeable gracias a la pez, un material que la recubre por dentro.

Iniciación a la bota de vino

Cuando adquirimos una bota, hay que seguir una serie de indicaciones antes de usarla. Debemos calentarla hasta que la pez se reblandezca. La forma de calentarla es poniéndola al sol o sobre un radiador. Cuando esté caliente, hay que inflarla por el agujero que se usa para beber. Después la dejamos enfriar.

Para que el sabor y aroma de la pez se difumine lo antes posible, se recomienda llenar la bota con un vino ‘normalito’, es decir, un vino asequible que podamos tirar en unos días. Pasado ese tiempo, enjuague la bota con agua y listo. Después ya podrá poner vinos de mejor calidad y beberlos directamente de la bota sin que ningún aroma extraño lo perturbe.

La bota es para contener vino: no introduzca ningún otro líquido. Esta es la norma esencial.

Hay que evitar que le dé el calor; también el frío, ergo, no la meta nunca en la nevera. Y si no va a usar la bota en mucho tiempo, guárdela vacía, plegada y en posición horizontal.

¿Qué hacer si la bota de vino ha perdido su impermeabilidad?

En ocasiones puede ocurrir que la bota sude vino. Si esto ocurre, es porque en alguna zona de sus paredes interiores falta pez. Puede repararla usted mismo calentándola como lo hizo al comprarla. Al sol o sobre un radiador, cuando la pez esté caliente, modele la bota hasta que la pez esté bien distribuida por dentro.

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